Para colmo los movimientos
de Alternativa al Sistema, llámense como se llamen, sufren una clara
influencia de una especie de 'marxismo residual' que invade todo el pensamiento
de la gente de nuestros días: les interesa el utilismo, lo útil
e inmediato en lo material. Ya sea en economía, ecología,
política, demografía o cualquier otra faceta, plantean
posiciones de 'programa político', pero no reflejan un sentimiento
personal diferente al resto de la sociedad. Si hablan de ecología
no hablan de su sentimiento por los animales o los bosques sino de cifras
y soluciones políticas sobre Ecología, pero queda siempre
la duda si después se comportaran personalmente mejor con un perro
que otras personas del Sistema. Pueden hablar de demografía pero
no como padres de hijos, no parecen que vivan el problema de los hijos
y de las familias en su propia sangre. Ni siquiera creo que pese a sus
alternativas económicas, los NS vivan después su trabajo
de forma diferente a los demás.
Creo que la 'política'
ha hecho perder el sentimiento de involucración personal. Pero este
estado general es ya patológico en el Arte.
No se vive ni se 'crea'
arte de alternativa, simplemente se habla como loros de política
cultural... y pocas veces artística.
No hay una sola revista
NS que trate el Arte, ni siquiera de forma tangencial. Pero es que tampoco
se trata en las revistas NR ni en las meramente nacionalistas. El Arte
es el gran ausente en todo tipo de mensaje político de alternativa.
No hay artistas nuestros, y los pocos que hay son ignorados sistemáticamente
por nosotros mismos, no hay discusión ni confrontación por
motivos artísticos. En realidad hay una enorme ignorancia en el
tema artístico.
Los grupos NS y NR se pelean
entre ellos por diversos motivos ideológicos, aveces nimios, pero
jamás han discutido por una cuestión artística. No
interesa.
Para darnos una idea de
esa falta absoluta de interés basta ver que las revistas NS suelen
ser una recopilación constante de hechos de 1933, pues incluso en
este sentido no tratan en absoluto la política artística,
ni reflejan el enorme interés por el debate artístico que
se vivió en esa época. Fuera de cuatro vulgaridades que se
saben sobre Brecker y Wagner (con un conocimiento más que superficial,
que solo reboza una enorme ignorancia, pues me ha dado siempre la impresión
de que algunos son wagnerianos por creer que Wagner poco menos iba uniformado
de SS, pero no saben nada de nada sobre su obra, y mucho menos van a las
representaciones que se hacen de sus obras, prefiriendo luego la música
a base de guitarra eléctrica y batería) no les interesa en
nada el tema. Se han editado algunos grandes libros sobre Arte NS o sobre
el Arte bajo Mussolini... pero los pedidos en este sentido son casi nulos.
Se habla mucho de Hitler
pero casi nadie sabe que es imposible entender a Hitler sin comprender
su fanatismo por el Arte. La persona Hitler es antes de nada un artista.
Pero esta faceta no interesa tampoco.
En ese momento ví
claro que algo se había olvidado, que aquel sentimiento de 'espiritualidad
y sensibilidad' que debería ser la base del NS, se ha transformado
en política. Que interesa más conocer las tramas de la masonería
o el judaismo que ofrecer un disfrute personal artístico, de forma
que 'conocemos' al enemigo y sus errores, pero no 'sentimos' la verdad
de una solución bella y edificante de nuestra alternativa. Nos hemos
quizás convertido en pozo negros: almacenamos todo lo podrido del
Sistema, sabemos como NO hay que vivir, pero no mostramos el como SI se
debe vivir.
Cuando alguien escribe un
artículo suele creerse que el tema que trata es el 'más importante'.
Esto es un defecto muy común, que se extiende a todas las facetas
de la vida humana. Cada cual suele creerse que lo que hace en su trabajo
o en su vida es del máximo interés, siendo difícil
que valore en su justo término las vulgaridades, o cuanto menos
prescindibles, actuaciones que normalmente llevamos a cabo.
Así que me he tomado
una amplio margen de reflexión y de autocrítica antes de
afirmar con absoluta rotundidad que de nada serviría llegar al poder,
ni siquiera lograr una raza sana, si no fuera para con esos medios obtener
un renacimiento del Arte, una formación personal, una elevación
de las personas. Nuestro objetivo no es una economía fuerte ni una
raza sana, sino a través de ello lograr que cada persona logre una
máxima humanidad, una expresión lo más completa posible
de sus posibilidades 'sobrehumanas'.
Esta salida se llama de
forma indiscutible Estado Artístico.
Para intentar desbrozar
este problema hay que comprender algo más las bases de lo que es
el Arte y sus implicaciones en el Sistema actual. Y sobretodo, tras ello,
comprender como nos afecta de forma personal la vida artística y
cual es la única forma de que el nacional socialismo actual recupere
ese sentimiento de arte y elevación que fue la base de su éxito
en la fase histórica de 1933.
En este sentido vamos a
desarrollar los siguientes temas:
* Que es Arte y su esencia.
* Arte y el Espacio/Tiempo.
* La evolución en
el Arte.
* Arte y Razón.
* El Arte en el mundo actual.
* Arte en la lucha política.
* Arte en el nacional socialismo
actual.
¿QUE ES EL ARTE?
Un estudiante de Arte actual
me decía 'Arte es todo lo que queramos considerar como Arte'. Creo
que esto resume perfectamente la opinión que sobre el Arte se tiene
entre los intelectuales actuales. 'Todo vale', el relativismo absoluto
y el individualismo más completo.
Casi todos los estudios
sobre arte actuales (hay muchos, puesto que en esta época lamentable
se especula mucho sobre el arte, para compensar la pobreza absoluta de
su realización artística) van en esta dirección.
Uno de esos 'teóricos'
del arte actual, Federico Zeri, asesor 'artístico' de millonarios
y museos, decía en La Vanguardia 20 julio 95, 'Se está superando
lo tradicional, casi todo puede ser arte, desde la moda a lo más
efímero. El arte hoy refleja pluralismo absoluto.... Buscar sensaciones
o belleza en el arte es una gran tontería". Este tipo de concepciones
son exactamente las que corresponden a la filosofía de nuestro tiempo,
del sistema de valores actualmente en vigor. Todo vale es la expresión
de una mentalidad carente de valores supraindividuales, sin objetivos colectivos,
para la cual el 'yo' es su máximo dios, y por tanto todo lo que
el 'yo' desee es ley. El arte del 'yo' es cualquier deseo o inventiva de
ese propio 'yo', sin más regla ni valor.
Pero ya volveremos a este
tema más tarde, para comprender que el arte del sistema no podría
ser otro distinto al que es, ni su concepción podía ser otra.
Si queremos saber algo sobre
lo que es el Arte, sin caer en simplezas ni en chorradas, ni tampoco en
la mentalidad del Sistema, lo mejor es cojer un libro como 'La Génesis
del Arte' editado por la Universidad Politécnica de Barcelona en
1974, Cátedra Gaudí, obra de J. M. Infiesta. Este texto resumen
perfectamente las opiniones de una alternativa al Sistema sobre Arte, lo
que no es precisamente fácil de encontrar... hasta el punto
de decir que es casi el único texto en castellano serio en este
tema.
Como imagino que no es fácil
que lo encontreis, ni que tengais la buena costumbre de leer con calma
sus 300 páginas, pese a ser absolutamente vitales, vamos a intentar
exponer en pocas líneas cual es el concepto de Arte y sus consecuencias.
El Arte es la expresión
de sentimientos mediante la obra humana.
Por tanto la base del arte
es doble: Es una obra humana. No hay arte en la pura naturaleza, el arte
es una intencionalidad en la obra de un hombre.
La Naturaleza puede expresar
sentimientos en los hombres, pero no es Arte, en tanto que por definición
el arte es una obra humana.
El fundamento del arte es
la expresión y transmisión de sentimientos. No se trata pues
de expresar belleza o fealdad, sino sentimientos. No toda obra humana es
artística, por más que se quiera así considerar por
el autor. Ha de ser capaz de expresar un sentimiento en el espectador,
de transmitirle eso que es puramente humano, que nos eleva del estado animal
y material, que es el sentimiento. El arte es 'lo puramente humano', puesto
que es la forma de expresar esa cualidad que determina la humanidad.
Por ello la comodidad o
el mero 'espectáculo' no es artístico. Una raya puede ser
decorativa pero no será arte sino refleja un sentimiento al espectador.
Es por ello que cualquier
persona es capaz de 'entender' el arte, si tiene sentimientos y si el artista
sabe 'expresarlos'. Mientras el crítico del sistema Federico Zeri
cree que 'No basta la sensibilidad para percibir el arte. Sobre todo es
necesario un conocimiento', nosotros creemos que el verdadero arte no exige
'conocimiento' sino sensibilidad. Otra cosa es que si añadimos conocimiento
a la sensibilidad se pueda profundizar más en la obra, en sus facetas...
'comprenderlo'. Pero lo que es 'arte' no es la 'filosofía del arte',
ni su 'comprensión' sino su 'intuición' mediante la sensibilidad,
que 'te diga algo' a la fibra 'humana' íntima de cada cual.
Es por ello que 'la belleza'
en sí NO es Arte. Lo Bello puede o no ser artístico. La armonía
de las partes, según el concepto cultural que se tenga de esa armonía
(hay una tribu negra que considera bello un enorme labio inferior deformado
artificialmente), no es arte en sí mismo. Pero si esa belleza se
transmite por la obra de arte como un sentimiento de 'amor o admiración
por esa belleza', o sea si la obra transmite al espectador una sentimiento
de belleza interior, es cuando nos encontramos con el Arte.
En Grecia la Belleza era
la aspiración. Sin embargo esa belleza estaba expresada por la Armonía.
En cambio las obras de escultura modernista expresan la belleza por una
expresividad del cuerpo más que por su 'armonía fisiológica',
y en el romanticismo en la escultura se destacaba el 'rasgo de carácter',
o sea la 'deformación' de algunas facetas físicas para transmitir
al espectador una faceta de carácter psicológico de la personalidad.
Hay esculturas sobre la vejez que reflejan no una 'belleza' sino un sentimiento
profundo de respeto, de compasión o de fatalidad, ante la vejez.
Es puro arte y no hay ese concepto de 'belleza' como armonía de
formas, pero si una profunda transmisión de sensibilidad.
Es preciso pues entender
claramente este concepto de Arte, y su oposición al actual, para
comprender todo el problema artístico. Por ello vamos a profundizar
más en la concepción del arte y de la sensibilidad.
MENSAJE Y FORMA - SENSIBILIDAD Y SENSACION
Dado que nos referimos tan
continuamente a sentimientos o sensibilidad como base del Arte, será
interesante que se comprenda la diferencia entre Sensaciones y Sentimientos,
dado que precisamente esta confusión es una de las bases del drama
del 'arte' actual al sustituir mediante sensaciones lo que debería
ser una expresión de sentimientos.
Sensación es un efecto
del mundo exterior en el organismo a través de los sentidos. Está
demostrado que hay colores que excitan. Hay desnudos que provocan sensaciones
sexuales. Ciertas combinaciones de colores y objetos pueden provocar tranquilidad,
hay formas que indican amplitud de volumen, y asociaciones de notas que
dan sensación de armonía... en general una buena parte de
la producción de manchas y rayas de colores que actualmente se hace
pasar por 'arte' no es más que un estudio de 'decoración'
orientado a satisfacer una sensación de colorido o comodidad del
volumen. ¿Arte?, en absoluto, no hay sensibilidad sino sensación....
a no ser que precisamente el placer o la sensación sea la única
forma de sentimiento que se busque o interese....
La perspectiva y el colorido
pueden ejercer una sensación de 'ambiente profesional', de 'modernidad'
o de amplitud, puede hacer 'agradable' la combinación de unos colores
o manchas, pero no hay que confundir esa sensación con el sentimiento.
El sentimiento nace del propio hombre, exige un esfuerzo de 'apropiación'
para crear el propio sentimiento.
Las sensaciones las tienen
también los animales, mientras el sentimiento en lo específicamente
humano. El 'Superhombre' no es un guerrero fabuloso ni un ser enorme, es
precisamente la idea de ir superándose en lo específicamente
humano de tal forma que se llegue a 'ser más hombre' y menos 'animal'.
La sensibilidad, los sentimientos y la espiritualidad, son el camino de
'superación' en lo humano. El Arte es uno de los caminos al Superhombre
en tanto alimenta su sensibilidad, su 'humanidad', y lo eleva de lo 'animal'.
De esa misma forma existe
un paralelismo con el concepto de forma y mensaje en la obra artística.
Para transmitir sentimientos es preciso usar formas, o sea entes que provocan
sensaciones en los sentidos humanos. Volumen, notas, armonía, colores,
dibujos, lenguaje, gramática, perspectiva, montajes, todo un mundo
material que genera una serie de sensaciones pero cuyo objetivo es lograr
que éstas hagan 'sentir' al receptor, no tienen su fin en sí
mismas, sino están al servicio de lo 'humano', de la sensibilidad.
En cambio la conversión
del Arte en una etapa de 'sensación', en un mero estímulo
a los sentidos, al PLACER en realidad, pues el placer es la sublimación
de las sensaciones, es un rebajamiento del hombre hacia lo infrahumano.
El arte de las sensaciones
es un retroceso en la hominización, un retroceso al estado previo.
El placer como 'felicidad', he aquí la sensibilidad de nuestro tiempo.
Hemos elevado a SENTIMIENTO lo que debía ser mera sensación.
Hemos convertido el placer y los sentidos, el sexo, la droga, la comodidad,
el bienestar, la gula, la mera 'forma' en el núcleo del sentimiento.
Si, no solo hemos eliminado
el sentimiento verdadero del arte, sino que se ha hecho algo mucho más
terrible, se ha convertido la forma en el mensaje, la sensación
en el sentimiento.
Ya Schuon, el gran teórico
de la Tradición, en su 'De la unidad transcendente de las religiones'
dice: "cuanto más nos aproximamos al fin del ciclo tradicional,
más importancia tiene el formalismo, inclusive desde el punto de
vista artístico'. Así es, la forma sustituye al mensaje.
Por eso el 'Golden Eye',
el asesor de Paul Getty y su arte de consumo moderno, dice "Yo busco la
belleza del tejido formal.... una frase está compuesta de palabras
y pausas y un cuadro lo mismo". Si, un cuadro son colores, líneas,
el marco... o sea para 'él ser actual' el arte son las formas. La
sensibilidad del libro son sus palabras y pausas, la forma. Por eso Cela
escribió 'Oficio de Tinieblas', un libro sin comas ni espacios...
el mensaje era la forma. Este es el submundo de nuestro siglo.
Precisamente la gran definición
del 'imbécil' es aquel que vive de las sensaciones y no de sentimientos.
El hombre busca la Felicidad, que es un Sentimiento, pero la puede buscar a través del Arte (y la razón/ciencia, de la que ya hablaremos en su relación con este tema), o a través del placer/sensación. El camino hacia arriba o hacia abajo.
ARTE Y ESPACIO/TIEMPO
Pero si hablamos del arte
de un siglo o del arte indú estamos introduciendo un concepto nuevo
que hay que aclarar antes de penetrar a analizar la evolución del
arte.
Existe pues una relación
del arte con el espacio y el tiempo. Ya ni siquiera esta época neurótica
niega este hecho, aunque no le gusta en absoluto.
Cada época, cada
pueblo, genera sus concepciones artísticas propias, o sea genera
una forma de expresar sus sentimientos. Ni las formas ni los sentimientos
a expresar son iguales en el tiempo ni en el espacio.
Desagradable cuestión
para el sistema, especialmente la variación en el espacio. Pues
a nadie se le escapa que el espacio está ligado a los pueblos, o
sea que la variación del arte en el espacio está ligada a
las diferencias entre los pueblos que ocupan ese espacio, además
de a su tradición y condiciones espaciales (de entorno). La diferencia
en el Arte manifiesta la diferencia de los hombres.
TIEMPO:
Las variaciones enormes en
las concepciones sensibles con el tiempo, incluso en el mismo entorno humano,
nos llevan al concepto de EVOLUCION del Arte que hemos de tratar con sumo
detalle más adelante, por lo que ahora sólo expondremos una
visión general del tema.
Es evidente que el tiempo
efectúa cambios vitales en el Arte. Una parte de ellos son debidos
a cambios en el tiempo del entorno material, formal. Si se inventa el piano,
se amplía la capacidad de generar 'formas musicales', lo que conllevará
una presión ambiental sobre el 'arte' musical, no sólo en
sus formas, sino en las posibilidades de transmitir mensajes, al disponer
de formas nuevas que capaciten mensajes nuevos. Pero esos cambios del entorno
solo dan 'capacidades nuevas', la evolución del arte se centra en
el cambio de 'sensibilidades', de sentimientos.
La aparición del
romanticismo no se produce debido a la aparición del piano, pero
es evidente que el piano permitió el avance del romanticismo en
la música.
Los cambios de ideas, las
ideologías de los pueblos, o sea las concepciones del mundo, llámense
religiones, creencias y estados sociales, incluido ,claro está,
las situaciones económicas, influyen de forma decisiva en el Arte.
Los sentimientos y la sensibilidad de la gente está condicionada
al ambiente cultural de su entorno, a las creencias y la forma de ver la
vida.
Por eso el Arte varía
con el tiempo, al ser un reflejo exacto de la sociedad, de la Comunidad,
de sus aspiraciones, de sus mitos y miedos, de sus priorizaciones y sensibilidades.
Ahora bien, la 'forma' como esa visión del mundo se transmite, la
'forma' artística, eso es propiedad del artista. El genio artístico
es el que da la creatividad. El románico es una etapa profundamente
religiosa pero nadie fuerza su 'forma', nada condiciona el 'como' se expresará
esa religiosidad: es el artista y los medios técnicos (formales)
de los que dispone los que definirán al arte. Esta es la genialidad
individual y su diversidad. En el II Concilio de Nicea se decía
que 'El Arte pertenece solo al pintor, mientras la elección del
tema y la disposición (el simbolismo del tema) pertenece a la Iglesia'.
O sea: la forma artística es del artista y su genialidad, pero el
sentimiento a transmitir, la religiosidad y sus matices son de la Comunidad,
del Pueblo (en ese caso de la Iglesia).
Era una forma de indicar
que 'los motivos de inspiración' siempre vienen del pueblo, de la
comunidad, pero la diversidad de sus manifestaciones son propios de cada
artísta.
ESPACIO:
Cada pueblo expresa sus
sentimientos de forma diferente, y valora los diversos tipos de sentimiento
de forma tambien diferente. Mientras en Córdoba había arte
morisco, en Asturias estaban con el románico. No puede haber dos
formas más diversas de expresar su 'espíritu' dos pueblos,
separados solo por unos pocos cientos de kilómetros. Poco después,
expulsados los árabes, en ambas zonas imperaba el gótico.
Por supuesto dentro de dada
pueblo, cada individuo es diferente, la variedad es la base del arte. Pero
esa variedad está encuadrada en una COMUNIDAD, en un 'ámbito
de valores' que es el que jerarquiza y marca los sentimientos aceptados,
las formas de expresarlos y los valores de ambiente en los que se mueve
todo el mensaje artístico.
Es jocoso que el Sistema
quiera negar ese marco, hablando de libertad absoluta artística,
precisamente en una época como la actual, cuando las normas del
'arte' moderno son más rígidas y estrechas que nunca. Nunca
ha estado 'el arte oficial' tan estrechamente vigilado y controlado, tan
dirigido, como ahora, por un marco de valores y concepciones estéticas.
Humberto Eco, junto a gente
como Elie Wiesel, Tapies, Vargas Llosa, Yehudi Menuhin, Saul Bellow, Nadine
Gordimer ect... han creado una Academia Universal de la Cultura para intentar
sintetizar todas las formas en una Unidad Universal igualitaria, generando
una 'imagen única' de todo. Es la lucha de la 'idea' , del valor
actual, contra la disparidad.
Para unificar el arte hay
una sola forma: eliminar el sentimiento y la sensibilidad del Arte. Dado
que la sensibilidad es diferente en cada pueblo, y eso no pueden cambiarlo
por ser algo intrínseco al hombre, pueden eliminar la sensibilidad
del arte, y sustituirla por sensaciones. Las sensaciones pueden ser comunes,
pues todos los pueblos tienen sentidos iguales, ojos, oidos, tacto, vista....
las diferencias están en los mensajes, y con ellos en las formas
que se usan para expresar esos mensajes. Si el mensaje es la mera forma,
ésta puede ser común a todos, pues no intenta provocar sensibilidades
específicas sino sensaciones básicas. Todos los pueblos tienen
una base 'hominida' común, sólo rebajándose a esa
base, rebajando pues lo específicamente humano, lo que eleva al
hombre de las bestias y les da carácter propio, es posible la gran
utopía de la uniformidad.... eso o eliminar las diferencias entre
los pueblos con 'la gran mezcla'.
Mientras no exista esa uniformidad,
mientras hayan Comunidades distintas, biodiversidad humana, habrá
arte según cada pueblo, habrá la riqueza artística
que todos deseamos, no solo por la variedad individual sino por la variedad
de comunidades.
No se si somos conscientes
de la importancia de lo que hemos expresado. La base del racismo, la base
de nuestro racismo (no del racismo primitivo de los xenófobos, reflejo
animal del miedo al 'otro') es precisamente el deseo de mantener la biodiversidad,
de mantener esa obra de Dios o de la Naturaleza (según se sea o
no ateo) que es la diversidad y su riqueza.
El Arte, el amor a la sensibilidad
y su riqueza, el respeto a las formas diversas de expresar sentimientos,
el deseo de que cada pueblo pueda expresar sus sentimientos de la forma
original que ellos los viven, es la base del racismo nacional socialista.
LA EVOLUCION EN EL ARTE
Como ya hemos dicho cada
comunidad varía con el tiempo su priorización de valores
y su forma de ver los sentimientos o de expresarlos. Si en Grecia la Belleza
formal, la Armonía, provocaba la mayor sensibilidad en el pueblo,
que no sólo admiraba esa armonía de formas sino que les provocaba
un sentimiento de Belleza ética paralela a la formal, durante el
románico la escultura es 'fea' si tomásemos esa armonía
formal como referencia. Para los pueblos del románico europeo la
religiosidad y la compasión mística era lo que buscaban en
las escuálidas imagenerías de vírgenes y cristos mal
compuestos desde un aspecto formal. La 'Pietá' de Miguel Angel no
provocaba mayor religiosidad que una de aquellas pequeñas imágenes
marianas del siglos X, en realidad Miguel Angel transmite más la
belleza y el dolor de la mujer, mientras en el románico se buscaba
la Virgen como mística religiosa.
¿Que hizo cambiar
del románico al gótico?. Hay mil respuestas. Los avances
técnicos en arquitectura que permitieron elevar las construcciones,
el aumento de población y riqueza que exigían ese mismo aumento
de volúmenes, una pérdida del estilo austeramente religioso
y recogido en favor de una religiosidad 'oficial' magnificente,... todo
es parcial. El románico también había dado catedrales
enormes en Italia, y los cambios no fueron solo en arquitectura sino en
otras artes. Las explicaciones técnicas y materiales no explican
los diversos cambios de las artes, aunque si marcan caminos y cierran otros.
La evolución del
arte es algo espiritual, se explica básicamente por los cambios
de mentalidad y valores en la sociedad. Las razones del cambio en la sensibilidad
de una sociedad son complejas aveces, producto de múltiples razones,
unas de entorno material, otras de la evolución de las ideas y creencias.
Es evidente que una sociedad
muy religiosa favorece el arte sacro, y que si los mecenas son obispos
y Conventos, ese arte religioso aun se desarrollará más.
De forma que se produce una realimentación: el arte sigue a las
ideas y mentalidad de la comunidad, y esa misma comunidad favorece y exclusiviza
ese arte al 'pagar' precisamente las obras que 'le gustan'. De esa forma
si un artista del románico hubiera esculpido desnudos griegos hubiera
tenido problemas 'políticos', y además ninguno de los mecenas
artísticos de la época se hubiera atrevido a encargarle obras
ni a exponerlas en sus casas. De la misma forma que un artísta actual
que reflejase una actitud racial o religiosa no sería bien tratado
por los marchantes, Fundaciones y museos que actualmente controlan el mercado
del arte. Sus obras no tendrían buena crítica, los diarios
no los promocionarían, las galerías no las expondrían.
Y esto empieza en los jurados de las pequeñas exposiciones locales.
Hace un tiempo uno de esos jurados permanentes de un pueblo decía
'Fuera todo lo que sean láminas!', para desechar de entrada todas
las obras 'realistas' que se presentaban al concurso.
De alguna forma se crea
una 'escuela' o 'normas' al cabo de un tiempo de establecerse una nueva
sensibilidad, correspondiente a nuevos valores y mentalidad. De forma que
las nuevas obras se valoran ya respecto a esa 'formalidad' nueva, a esa
'escuela' que se ha establecido.
Cuando un genio, un creador
excepcional, un loco o un excéntrico cambia esas normas para expresar
de forma distinta los sentimientos, o expresar nuevos mensajes, suele recibir
el rechazo de las 'escuelas' formales ya establecidas, y en ese momento
se establece la lucha por la 'evolución'. Si lo nuevo refleja una
necesidad de la comunidad, o sea se ajusta a las necesidades de expresión
y sensibilidad de la comunidad, es posible que llegue a reemplazar a la
vieja escuela. Si es solo obra de un excéntrico puede que no logre
sobrevivir. De esa forma la lucha de los grandes renovadores ha sido siempre
difícil y dura contra las normas del pasado.
Wagner fue en su momento
un renovador absoluto del arte, y se enfrentó directamente con la
concepción de la 'ópera' que hasta ese momento existía.
Consciente de este problema y de la lucha que tuvo que llevar contra 'las
instituciones', reflejó su idea de la evolución en el Arte
en su obra 'Los Maestros Cantores de Nuremberg'. Aunque evidentemente esta
obra contiene otros muchos valores y sentimientos, sin duda expresa perfectamente
la idea de Wagner respeto a la 'legitimidad' de la evolución en
el Arte.
Lo que Wagner indica en
el texto de los Maestros es realmente vital para entender la base de la
evolución en el arte y comprender más adelante la ruptura,
no evolución, que se ha producido en nuestra época. Por ello
me voy a permitir exponer brevemente el núcleo de la cuestión:
Los Maestros forman una
'escuela' ya cristalizada, que honran al arte y son respetados por el pueblo,
dado que en sus días han sabido elevarlos y expresarles la belleza
del canto, han sido Maestros del pueblo en su sensibilidad. Con el
tiempo estos Maestros se han organizado en una 'escuela' que ha definido
las 'formas' y 'normas' que debe cumplir una canción para ser bella
y tener la calidad que se exige. Cada año celebran un concurso para
elegir la más bella canción, promocionando así el
arte que ellos establecieron, y para la elección usan sus normas
como metro de medida.
Reunidos los Maestros, Pogner,
un rico comerciante enamorado del arte, la belleza y la bondad, se lamenta
de oir que en Alemania no se aprecia aun el arte y la belleza. Por ello
quiere premiar a la mejor canción de ese año con la boda
con su hija Eva. Pero exige que Eva deba dar su consentimiento, de forma
que le quede la posibilidad de no casarse o casarse con el ganador.
Sachs, el zapatero, imagen
del artista abierto y sensible, no apegado sólo a las normas sino
a las fuentes de la belleza, propone entonces algo revolucionario para
aquella 'escuela' de Maestros: De igual forma que Eva debe aceptar al marido,
¿por que no es el Pueblo quien deba elegir la canción más
bella, en vez del tribunal de los Maestros y sus normas?.
Ante las protestas de los
Maestros, que desconfían del buen gusto del pueblo llano, Sachs
dice:
"Comprendedme bien. Harto
sabeis que no desconozco las reglas del arte y yo mismo he sostenido varias
veces el riguroso cumplimiento de la 'tablatura', pero digo y repito que,
una vez al año siquiera, no juzgaría inconveniente salir
de la rutina y costumbre con tal que no perdiesen las reglas su fuerza
y vitalidad. La intervención del pueblo daría sin duda por
resultado la seguridad de que no nos alejamos del camino de la Naturaleza".
"No creo que hubiera lugar
a arrepentirnos si, al menos una vez al año, en vez de atraer al
pueblo hacia vosotros, como soleis hacer, descendierais de vuestra altura
de Maestros hacia él. ¿Cual es nuestros objetivo?. Llegar
y agradar al pueblo. Pues bien, preguntémosle una vez siquiera si
le agradamos. Con eso el arte florecería y crecería su influencia".
Wagner acierta absolutamente
en su diagnóstico. Son los artistas y los genios los que deben crear
el arte, que no puede dejarse en manos de la incultura ni de cualquiera,
no se trata de rebajar el arte al nivel del pueblo, sino de elevar al pueblo
hacia la sensibilidad. Pero el objetivo del arte es llegar a ese pueblo
y decirle algo, transmitir esa sensibilidad y ese mensaje que eleva el
espíritu de los hombres. Por tanto aunque el Arte debe ser elitista
y cumplir con una calidad, al fin debe agradar y llegar al pueblo. Si la
gente no recibe el mensaje, si no sirve para despertar la sensibilidad
del pueblo, no tienen sentido la 'escuela' ni sus 'normas'.
No le hacen caso los Maestros,
a los que asusta esa 'renovación', y juzgan al nuevo artista Walther
según las reglas de la 'escuela', con lo que no es aceptado. Walther,
el renovador, no ha aprendido en la escuela y sus normas, sino en la belleza
y la Naturaleza, o sea en las fuentes originales del arte.
Cuando los Maestros le preguntar
a Walther a que escuela pertenece, contesta:
"Cuando vivía en
mi tranquilo hogar, encerrado en el castillo, que rodeaba la nieve, me
dió mi maestro como herencia de un antepasado, un libro que hablaba
de la sonrisa de la primavera y su próxima resurrección".
"Cuando llegaba el deshielo,
y se templaba el aire, sentía resonar en el bosque y en la
pradera de los pájaros, lo que aquel libro me había enseñado.
Allí aprendí a cantar".
Todo arte se renueva partiendo
de la Naturaleza, de los nuevos sentimientos y valores, de la realidad
y el pueblo. Esta es la fuente del arte y allí hay que ir a buscar
si se ha quedado ya vieja la escuela vigente o no.
El nuevo canto no cumple
las normas. Los Maestros se escandalizan. Hay dos posiciones:
Sachs: "El canto y el verso
me parecen más nuevos que confusos, y aunque no siguen vuestro sistema,
la melodía se desarrolla inspirada y sin incorrecciones. Quereis
juzgar según las reglas, sin advertir que lo que no fue construido
con ellas no puede ser juzgado por vosotros".
Beckmesser: "Sachs, así
favoreceis su aceptación ,sin duda para que introduzca en nosotros
el desorden. Que cante si quiere en las calles, pero aquí sólo
se admite al que se atiende a las normas del arte".
Es difícil en menos
palabras definir más claramente la lucha del arte establecido contra
la evolución artística. El desorden, la confusión,
el miedo a la falta de calidad, hacen que los poderes establecidos se opongan
a la novedad. Pero si esa novedad nace de la belleza y la sinceridad, si
es 'inspirada' y tiene la virtud de llegar al pueblo y transmitir lo que
necesita, entonces el nuevo arte logrará triunfar.
Pero la renovación
no debe olvidar que en su día los Maestros fueron los que elevaron
al pueblo y le dieron calidad. El arte de cada época, las escuelas
y sus normas, han sido en su momento piezas de calidad y belleza. Cuando
Walther logra demostrar la belleza de su canción al pueblo y los
Maestros aceptan esa renovación, le ofrecen ser Maestro a su vez.
Entonces Walther ,al principio, rechaza ser Maestro, rechaza de alguna
forma 'respetar' al pasado. Sachs le dice:
"No desprecies a los Maestros
y el arte; esta distinción ha de parecerte honrosa. Su mayor gloria
no la deben ni al blasón de sus antepasados, ni a su lanza, sino
a su calidad de poeta... y puesto que estimas el Arte que tales premios
concede, debes estimar a los Maestros que lo han cultivado y amado, y han
conservado su tradición, que en los años de miseria y lucha
se refugiaba en ellos, y la conservaban genuina cuando se perdía
entre castillos y palacios. Los Maestros la han conservado siempre a su
mayor altura hasta ahora. ¿Que puede usted desear más de
ellos?. Ante el peligro que nos amenaza, e introduce las costumbres y el
lenguaje de cortes extranjeras en el pueblo e imperio de Alemania, a tal
punto que en breve ningún príncipe entenderá a su
pueblo, cuando haya desaparecido nuestro carácter, todavía
éste se guardará incólume entre los Maestros Cantores.
Por eso le conjuro a que les estimeis y honreis sus obras. Puede desaparecer
el Imperio ,pero será inmortal el arte sagrado alemán".
Si, la política pasa,
la decadencia de gobiernos e ideas se suceden, pero el arte, la belleza
y la espiritualidad del arte es lo único que permanece. El arte
de un pueblo es su reflejo en la eternidad, es la única huella que
no borrará la muerte ni la decadencia del poder.
El Arte debe evolucionar
pero respetando siempre su entroncamiento con la obra artística
del pasado, pues son hijas ambas del mismo pueblo y sentimiento.
En una palabra, la renovación
de las formas y las normas, de las escuelas, se hace en base precisamente
a su aceptación popular, a reflejar mejor los sentimientos que el
pueblo necesita y desea en ese momento. Y por otra parte respetando todo
aquello que en otros momentos históricos se hizo para expresar también
la sensibilidad de su momento. La historia del arte no es sólo un
mero combate entre escuelas sino una adecuación constante de las
formas a los mensajes y necesidades espirituales de cada pueblo, con un
amor y respeto a todos los que en cada momento han sabido elevar el espíritu
humano en sensibilidad.
ARTE Y CIENCIA: EL ETERNO RETORNO A LA REALIDAD
Desde los más remotos
tiempos de la Historia de la Humanidad ha habido siempre una lucha constante
entre las 'visiones mágicas' de las cosas y las interpretaciones
'realistas'.
Cuando los Hititas efectuaban
las primeras espadas de hierro no hacían magia sino aplicaban la
realidad, creían en un 'hecho'. En ese mismo momento Egipto levantaba
pirámides, bajo la 'mágia' de una creencia en otra vida posterior,
apoyándose en una incipiente geometría.
Creo que estos dos ejemplo,
contemporáneos en el tiempo, expresan muy bien los pros y contras
de ambas visiones.
La creencia en una realidad
palpable y moldeable ha sido siempre el eje de grandes avances y de acciones
muy definidas en la Historia. Pero la 'magia' ha contribuido grandemente
a enriquecer el Arte y los sentimientos.
Durante los primeros siglos
de la Humanidad, y mucho más tarde en los pueblos no indoeuropeos,
el sentimiento 'mágico' mantuvo la llamada 'espiritualidad', separada
completamente de la realidad y el empirismo. El culto a la muerte y su
'magia', las supersticiones y el miedo (llámese religioso o no)
han sido la fuente de casi todas las manifestaciones 'inteligentes' y elevadas
de los pueblos, incluso las de los indoeuropeos durante muchos siglos.
Grecia fue el primer punto
del mundo en el que el conocimiento empírico, científico,
se hizo global, y alcanzó la categoría de 'arte', de base
'espiritual'.
Los pensadores griegos,
y lo más importante, la estructura social de las ciudades griegas,
fueron el primer encuentro entre ciencia y 'esencia', de forma que por
primera vez el filósofo griego no buscaba 'utilidad' inmediata en
su pensamiento, sino 'placer intelectual', o sea elevación humana
mediante la búsqueda de la Verdad.
Si para Pitágoras
aun existía un elemento mágico en la matemática, en
Euclides esto ya desaparece, en las ciencias griegas maduras el sentimiento
de Verdad, de Conocimiento, de investigación 'gratuita' (o sea sin
instigación mágica alguna, por el mero placer o utilidad)
se hace normal. Y en especial Grecia descubre los primeros científicos
'por placer', sin necesidades económicas, sin utilismo práctico
detrás. Investigaciones teóricas sobre los números
o las Ciencias Naturales, la lógica, la gramática y la moral,
la Medicina incluso, no como profesión sino como búsqueda
de realidad, se inician en Grecia de forma clara. Quizás antes hubo
algunos destellos de este sentido científico ,de esa búsqueda
de la Verdad Natural sin intromisión mágica, pero fue pequeño.
En Grecia se hace un hecho social y personal de clara realidad.
La Ciencia como 'arte',
en el sentido de como 'sentimiento de felicidad y disfrute por el conocimiento'
nace en Grecia, donde se despega del uso mágico, ya no está
al servicio de la expresión de una Idea Mágica, sino que
se centra en la alegría de conocer, en la Naturalidad Humana.
La Razón pura desarrolla
la Filosofía y se basa en la Lógica.
La Sensibilidad desarrolla
el Arte y se basa en la intuición creativa.
Las Sensaciones desarrollan
el Placer y se basa en los Sentidos.
La razón es pues
la OTRA cualidad humana que la identifica y le da especificidad. El hombre
es el único que tiene Lógica y Sensibilidad.
La diferencia es que la
Razón tiene como límite la Realidad, o sea la prueba. La
Filosofía y la Ciencia en general no pueden traspasar los marcos
de la realidad tangible y comprobable (la Lógica es de alguna forma
un marco definido por nuestro cerebro). Así pues el mundo de la
Ciencia es tremendamente más limitado que el del Arte. Pero es sin
duda más objetivo. No hay Arte en la expresión de la realidad,
sino en la sensibilidad. Una fórmula matemática o una demostración
lógica no es un acto artístico.
Sin embargo si existe el
sentimiento de amor a la Verdad, de búsqueda y ilusión por
comprender la Naturaleza. De alguna forma el científico puro, si
existe..., el que trabaja por ese sentimiento y amor a la Verdad y la Realidad,
se acerca en algo al artista.
Lo importante es comprender
que la Realidad, que cae dentro del mundo científico y lógico,
no puede estar limitada por esa tangibilidad. Los sentimientos y la sensibilidad
dan vida a 'otros mundos' que no están en las probetas ni se pueden
medir, pero que son también 'reales' para los que los viven con
la sensibilidad. Así pues el Arte y la Ciencia se complementan y
no se excluyen ni se enfrentan. Lo malo es cuando, como pasó con
el marxismo, la Razón y la Ciencia pretende ser la única
fuente de realidad, de forma que los sentimientos y el arte pretenden reducirse
a fenómenos psicológicos sin valor, supeditados a ser meros
resultados de condiciones económicas y relaciones sociales. Una
Utopía racional que sale precisamente de su campo lógico,
se convierte en una dictadura contra el Arte y los sentimientos. La dictadura
del materialismo es anticientífico, pues ignora una parte de la
realidad: los sentimientos.
Por eso el nacionalsocialismo
propone un Estado Artístico donde la Ciencia y la Realidad de los
medios sobrados materiales y la lógica para el conocimiento, con
un sólo objetivo: elevar a las personas por el arte.
EL ARTE EN EL MUNDO ACTUAL
Es una grave simplificación
creer que el arte que se llama 'moderno' es simplemente producto de la
incapacidad de los artistas actuales, o de una dictadura de marchants que
lo imponen.
Las locuras ocultan la base
del problema.
Un Gordon Matta que 'esculpía'
a base de ir a edificios abandonados y con un taladro hacerles agujeros
en todas las paredes. Una Carlotte Moorman que toca en violón desnuda
y recubierta de chocolate. Una Ana Mendieta que se ató a una mesa
en una exposición, desnuda de cintura para abajo, y salpicada de
sangre. Mientras otros pintaban cuadros en blanco, o hacían esculturas
con sillones viejos, músicos que se dedican a aporrear el piano
con una maza, calcetines sucios o paredes desconchadas en plena exposición,
rayas y colores con títulos de locura, miles de disparates y chorradas
inmensas... todo eso hace que muchos camaradas ya no pretendan 'entender'
que ha pasado en el arte moderno, pues simplemente lo consideran una locura
más del mundo en decadencia.
Pero esto es una simplificación
que nos evita entender donde estamos y a donde vamos, y que es lo que nos
impide ir a otro sitio.
Ante todo hay que entender
que todo proceso artístico proviene de algo previo. Hasta este siglo
toda evolución ha tenido precursores y se ha basado en parte en
lo anterior. Si tomas un libro sobre pintura moderna, veremos que hay incluso
la osadía de pretender que el primer 'moderno' es El Greco, pero
dejando aparte esa broma, es evidente que los impresionistas posteriores
son citados como precursores del abstracto. En música muchos justificadores
del atonalismo hablan de Wagner como ejemplo de ruptura con la melodía
clásica y ponen a Schoemberg como seguidor de un 'cierto' postwagnerianismo!.
Gaugin, Munch, Klimt, Matisse...
o el Picasso de 'Las señoritas de Avigon',... es toda una escalera
hacia el nuevo sistema de valores.
El problema no es ese, el
tema es comprender que el arte sigue siendo la expresión de sentimientos,
la sensibilidad de una época y de una comunidad. La comunidad occidental
ha estado desde 1920 sometida a profundas presiones ideológicas,
a revoluciones del pensamiento y la voluntad popular. Era lógico
que cada una de esa formas de ver el mundo encontrase la expresión
de su cosmología en una forma artística adecuada. Hay todo
un arte postromántico que empieza a brotar, pero que muere cortado
de raiz por la derrota de 1945. Es falso que el arte impresionista fuese
a abocar inevitablemente al abstracto. El impresionismo o el modernismo,
como tantas facetas de un cierto romanticismo posterior, expresaba la belleza
de su momento, y podría haber evolucionado de muchas otras formas.
Hay también una enorme
cantidad de artistas muy valiosos en los años 20 y 30, que se oponían
a la degeneración del arte, tanto desde posiciones de izquierda
como conservadores o apolíticos. Fueron los grandes olvidados, tirados
a la cuneta por los poderes del dinero.
Precisamente la evolución
del arte en el tiempo es el justificante permanente de cualquier crítica
al arte actual. Cuando una persona dice que Miro es una chorrada o que
la 'escultura' de Tapias formada por sillones viejos es simplemente una
estupidez, la primera reacción es indicar que se 'esta fuera del
tiempo', que no se ha seguido la evolución. Otro tópico es
que con la aparición de las fotografía ya no tiene sentido
el neorealismo y por ello el abstracto es la reacción propia del
nuevo tiempo.
Lo definitivo es el triunfo
en el mundo de la cosmología materialista en 1945. Hay que entender
que el arte moderno antes de 1945 estaba aun en plena etapa de lucha 'por
asentarse'. Por eso a mucha gente aun les parece bien el Picasso inicial
o las obras 'modernas' de los años 50, mientras no entienden como
han acabado en la locura actual. Y lo peor: a partir de los 90's se está
acabando la etapa de la locura total y aparece el asentamiento del arte
moderno en una cierta 'ortodoxia' de lo extravagante, mucho más
peligrosa que la estupidez bárbara del inicio. Hoy día las
rayas y manchas son ya 'serias'. Es más peligroso un Botero que
un Tapies, simplemente porque el poco sentido común que le queda
al pueblo comprende bien que una obra de Tapies a base de sillas rotas
es una estupidez, una 'boutade', una gracia, pero en cambio al ver las
ridículas formas gruesas de las esculturas de Botero no se atreve
a catalogarlas de estupidez, sino que intenta acercarse a ellas. El respeto
por los críticos y la idea de evolución y modernidad surgen
efecto ante un Botero mientras que no son suficientes normalmente para
justificar un mamotrético Chillida. Por eso el 'arte moderno serio'
es lo realmente peligroso.
Si queremos entender el
arte moderno, entenderlo en el sentido de poder efectuar su crítica
de forma objetiva y centrada en la base, no en las ramas, hay que entender
el concepto de vida, la cosmología, que expresa y a la que se expresa
ese arte.
Hay que comprender primero
que la mayoría casi absoluta de los 'artistas' y tendencias modernas
provienen de una izquierda marxista pero liberal. Están absolutamente
impregnadas de los principios demoliberales pero con una carga de 'ruptura'
con el mundo 'clásico'. La mayoría de las primeras barbaridades
en el arte son como una bofetada contra todo lo que era el arte postromántico,
de base popular y sensible, que era de alguna forma el apoyado por los
fascismos. Se trata pues de un combate. Y eso por la razón clara
de que el marxismo no otorga al arte un papel neutral, sino lo considera
solo una arma de lucha contra el enemigo. Miles de artistas 'modernos',
los más radicales, nacen y se educan en el marxismo, en el anti-fascismo
militante, y combaten en sus obras el arte postromántico que estaba
naciendo y que era la continuación lógica hacia un Nuevo
Arte en una evolución positiva. El Nuevo Arte llevaba valores basados
en una expresividad de carácter, un apoyo a lo popular y campesino,
el postwagnerianismo en la música. En todas las artes empezó
a nacer ese Nuevo Arte, con variaciones notables, como el futurismo italiano.
En España casi todos los artistas de los años 20 y 30 podrían
ser perfectamente asimilados en un estilo artístico postromántico
naciente, tanto a la izquierda como a la derecha. Garcia Lorca tiene un
Teatro magnífico y absolutamente adecuado a esta idea, Juan Ramón
Jimenez o Machado y su poesía es perfectamente 'clásica'
en su modernidad. Y ambos son las estrellas de la izquierda. Y hay toda
la generación de Pio Baroja, Unamuno, Pemán, Segarra, Carner,
Juan de Avalos o Granados, cientos de artistas de todas las materias, todos....
trabajando por una evolución artística popular y elitista
a la vez.
Pero todo este mundo se
acaba en los años 50. Llega la horda de los bárbaros e impone
algo inesperado, un arte de locura. Los nuevos 'artistas' ¿de donde
han salido?. Muchos ya existían en los años 30, pero eran
absolutamente desconocidos a nivel popular, formaban parte de una nube
de progresistas, la mayoría comunistas y marxistas heterodoxos,
radicales entonces, que eran apoyados por una minoría de millonarios
de izquierda.
Hace poco Juan Manuel Bonet,
recién nombrado director del Institut Valencià d'Art Modern
(IVAM) ha efectuado unas declaraciones sorprendentes en La Vanguardia 1
Sep 95, para los que estamos acostumbrados a la dictadura de las mamarrachadas:
" El IVAM, como otros muchos
museos de sus características, peca de una visión ortodoxamente
moderna, ortodoxamente vanguardista, que ha ido en detrimento de otras
líneas más solitarias o voces marginadas de las corrientes
dominantes: me refiero ,sobretodo, a la tradición figurativa del
siglo XX".
" Hay una especie de tiranía
en las escuelas de Bellas Artes, que favorecen las tendencias que proclaman
el fin del fenómeno pictórico y destacan sólo lo que
se refiere a los nuevos medios.... Creo que hay cierto cansancio entre
espectadores y críticos por estas expresiones".
" Muchos hacen reediciones
de lo que ya se hizo en 1960 sin aportar nada".
Bueno, desde luego Bonet
no es un crítico de la Vanguardia, simplemente destaca la dictadura
abstracta y ultra neurótica moderna, y denuncia el arrinconamiento
de muchos otros artistas. Cuando la ''novedad' y el 'escándalo'
es el único valor del arte actual, es lógico que una vez
vistas mil estupideces novedosas ya no interesen las mil siguientes...
es el cansancio de lo absurdo y estúpido.
Esto es lo que nosotros
denunciamos del arte de la segunda mitad del siglo XX: es un producto del
marketing ideológico del Sistema, de la mentalidad economicista
y anti idealista, del materialismo y el dinero.
EL REALISMO LENINISTA
Curiosamente todo ese mundo
no gozaba de la más mínima atención en la URSS, de
donde fueron eliminados en aras del 'realismo soviético' o sea de
aplicar el concepto marxista de arte como medio de lucha. El Arte soviético
es coherente con el leninismo: todo es un arma de lucha. Pero para combatir
y ayudar a implantar las ideas y sentimientos comunistas era preciso que
el arte llegase al pueblo, por tanto se impuso un arte realista, que fuera
'entendido' por las masas, pero con una enorme carga ideológica
que lo convierte más en propaganda que en Arte. La diferencia está
en que el objeto del Arte es expresar sentimientos, no ideas. Por eso el
realismo soviético es más propaganda que arte.
Brecker, prototipo de artista
Nacionalsocialista, no lo es por esculpir figuras de nazis, de Hitler ni
de esvásticas en absoluto, pues casi no lo hizo. Su obra es artística
totalmente, trata el cuerpo humano, la fuerza, el dolor o el carácter,
sin politizarlo, pero expresando aquel sentimiento de dinamismo y orgullo,
de belleza con fuerza, por el que se le llama 'nazi'. En cambio en la URSS
los escultores buscaban la 'idea' que debía agradar al Partido,
pero que a la vez debía entenderse por el pueblo. Un arte-propaganda,
realista para poder ser precisamente propaganda.
Mao decía que el
arte revolucionario debía basarse en la vida de los revolucionarios,
dandola a conocer. "La literatura y el arte están subordinados a
la política y así mismo ejercen una gran fuerza sobre ella"
(Mao, 'Sobre la Literatura y el Arte en Yenan"). Esto es espantoso... el
arte subordinado a la política... para nosotros es justamente lo
contrario: La política está al servicio de lograr un arte
popular y digno.
Muchos han intentado igualar
ese arte-propaganda con el del nacionalsocialismo, en un absoluto desconocimiento
de las cosas. Durante el NS el arte fue absolutamente independiente del
Estado, no se pretendió llenar de cuadros de Hitler o esculturas
de líderes y símbolos NS, los artistas (otra cosa son los
propagandistas) de Alemania trataban básicamente temas del campesinado
y la Naturaleza, no temas políticos. Basta ver los libros que hay
sobre Arte NS y puede verse esta realidad.
Ahora bien, si es cierto
que en la propaganda, o sea en el grafismo de propaganda, hubo cierta similitud.
Lo que pasa es que el arte soviético se quedó en el estado
de propaganda, mientras en el NS el arte se desarrollo de forma independiente,
únicamente orientado por la cosmología del ambiente.
EL GRAN PUDRIDERO
¿Que pasa en los
años 50?. Es increible que toda la brillante escuela artística
postromántica, que fue numerosa y superpopular, cae en el olvido
y parece que fuera de hace mil años.
En los años 50 y
60 se empieza a implantar a nivel popular en Europa la nueva mentalidad
y los nuevos valores demoliberales, que hasta entonces eran sólo
'ideas', pero no reflejadas en la gente.
La vida popular se va eliminando,
las grandes ciudades centran la nueva mentalidad, un estilo mercantilista
y materialista invade todo, el progresismo marxista se va haciendo liberal
a marchas forzadas, ya no lucha contra el dinero sino contra la mentalidad
conservadora, o sea el marxismo occidental y el liberalismo se unen en
una mezcolanza llamada 'Progresismo', donde están igual el Gran
Capital como los rebeldes juveniles, y forman la Nueva Mentalidad. El Arte
moderno es la transmisión de esa nueva mentalidad, nada más.
Esa nueva mentalidad se
basa en el materialismo más completo, en la economización
del mundo, y en los valores liberales, igualitarios e individualistas.
Así pues si la sociedad poco a poco (en los años 70 ya es
muy profunda esta mentalidad en las masas ciudadanas) va asumiendo la cosmología
del placer, el dinero, la falta de ideales, el individualismo radical y
absoluto, la felicidad como 'vivir en el placer', no es de extrañar
que el Arte sigue esos pasos.
El arte moderno es en los
años 60 un arte de combate contra el arte clásico. Se trata
de lograr destruir la idea de arte como expresión de sensibilidad.
El arte postromántico, Pemán o Lorca es igual, es una barrera
contra el materialismo. Por ello en modo alguno el arte de los 60 es una
continuación de los artistas de 'izquierda' de los años 30,
sino que se basa en los 'radicales locos', los iconoclastas destructores
de todo. Esos 'rebeldes' se usan como cascanueces, rompen la concepción
popular del arte, borran del mapa todo intento de arte nuevo inteligible
por la gente, y crean la base del arte-basura de los 70 a los 90. Es evidente
que el apoyo de las fuerzas del Dinero, Museos, Gobiernos , sionistas y
Museos fue vital, pero hay que entender que el origen del problema no está
en la imposición del arte moderno, sino de la mentalidad y forma
de vida moderna. El arte moderno es meramente un producto de esa vida,
de esa mentalidad.
Las Catedrales de los años
70 son los bancos y las centrales gubernamentales o de las grandes empresas.
¿Que tipo de arquitectura, que tipo de pintura se puede hacer para
estos nuevos magnates y mecenas?. No pretendamos imaginar un cuadro de
Sorolla en un despacho de aluminio y vidrio de un gran Banco. La gente
que allí trabaja son especuladores, fanáticos del dinero
y la vida materialista, gente sin ideales románticos ni vida popular,
no se ven identificados en los paisajes populares ni en las verdes praderas...
las rayas, los colores decorativos, los temas sombrios de las noches de
placer, sueños oníricos de la droga o la comodidad de los
despachos asépticos, ese es su mundo y su arte. Nada que les recuerde
fuerza o carácter, entrega o sacrificio, campo y vida plácida,
les puede interesar. No quieren 'pensar' sino disfrutar, buscan SENSACIONES,
placer, no SENSIBILIDAD. Necesitan un Arte decorativo y primitivo, alejado
del campo y los temas populares. Un arte con sexo, placer y asepticismo
ideológico... no quieren sentimientos sino placer.
Ante todo, hay que ver que
existen dos grandes facetas del arte moderno:
Aquellas manifestaciones
que van al pueblo, o sea, que están hechas para llegar y agradar
al pueblo, e introducir en el pueblo la sensibilidad de la nueva época.
Son artes que exigen llegar al pueblo por tener una fuerte componente comercial,
o sea de necesidad de venta masiva. El cine o la música-disco por
ejemplo.
Las manifestaciones que
son producto de una élite del Sistema, que en modo alguno llegan
al pueblo ni les interesa, y que son un simple laboratorio para las neurosis
del sistema. Es el llamado 'arte moderno serio', donde la esterilidad va
unida a la estupidez más completa.
La música 'popular'
moderna es una música con un objetivo claro: hacer bailar y excitar
a la gente. Se paga a los músicos para entretener a una juventud
en una habitación cerrada nocturna, donde lo que se busca es 'ligar',
excitarse y bailar. Para ello la música rítmica, de claro
origen negroide, sexual y primitiva, es sin duda la más adecuada
para transmitir ese tipo de sensibilidad. No importa nada la 'letra' que
acompaña a esa música, no se buscan mensajes sino ritmo,
estamos en el mundo de las 'sensaciones' ,no de la sensibilidad. Por eso
las letras de la música moderna son absolutamente despreciable.
Todo lo radical es absorbido
por el Sistema. La música de los, en su día 'rebeldes', Rolling
Stones, se usa ahora en desfiles de modas de las Top Model del 'Hola'!,
y Microsoft la ha contratado para presentar su Windows 95. No era rebeldía
contra el Sistema ,era ruptura con el arte sensible. Miró y sus
estrellas son el símbolo de la Banca, los premios oficiales del
Sistema van a Tapies y otros construye-basuras, los burgueses bien, con
casas de aluminio relucientes, adornan sus despachos con manchas y rayas
de colores que ni entienden ni tienen nada que entender,... el arte moderno
es un transmisor de sensaciones visuales para acomodados no-pensantes.
El cine ,como la música-disco,
es arte y negocio, necesita masas y ser entendido para sobrevivir económicamente.
El cine de arte-y-ensayo ha dejado de existir por falta absoluta de público,
ante las extravagancias que mostraba. El cine 'comercial' es sin duda el
arte de esta era. Por supuesto su mensaje es el del sistema, pero sus formas
son populares, se basan en las necesidades y deseos de la gente. Las películas
actuales son una basura en las ideas pero sin duda son brillantes en su
composición y formas. Son una 'bella' manera de transmitir sentimientos
materialistas y decadentes. Debe ser agradable porque van dirigidas a la
masa, el sistema comprendió hace tiempo que si las ideas 'modernas'
sólo estuvieran en el cine de arte y ensayo no lograría nunca
llegar a la gente.
La arquitectura es una arte
ligado a lo económico, y como tal su disposición moderna
ha sido la de enormes cajas baratas para uso económico. La arquitectura
moderna son enormes cajas de cristal, o bien áreas de estructura
lineal, frías y mercantiles. Incluso un centro cultural como el
'Pompidou' en París se parece más a una fábrica que
a una obra de arte. No hay espíritu sino el mercantilismo en las
construcciones modernas. No hay catedrales ni palacios, hay industrias.
Y las casas de los particulares con gusto son construidas segun patrones
clásicos sin dejar intervenir demasiado a las locuras frías
del 'arte moderno', aunque poco a poco una clase de ejecutivos se enamoran
del llamado 'ambiente de diseño', que es la prespectiva de un ambiente
'profesional' llevado al hogar, donde la funcionalidad y las lineas sustituyen
al ambiente familiar, y la decoración se basa en la pintura sensacionalista
actual (colores y formas frente a sensibilidad).
Fuera de las artes de masas,
artes ligadas a una actividad comercial (cine o 'dancings'), el resto,
las artes puras, allí es donde el mensaje es simplemente la destrucción
del buen gusto y la conversión de la Sensibilidad en Sensaciones,
o sea la sustitución de arte por placer o decoración, cuando
no una mera basura destinada a eliminar el buen gusto y favorecer la idea
del 'todo vale'.
Es evidente que una cosmología
sionista, impuesta por la fuerza de la propaganda y el dinero, debía
crear un arte adecuado a esa mentalidad.