LA BANDERA DE ESPAÑA
CON DOS GOTAS DE SANGRE Y UN RAYO DE LUZ HIZO DIOS UNA BANDERA Y SE LA ENTREGO A UN ESPAÑOL



La Bandera de España
La Constitución Española de 1978,
describe la bandera en su
Art.4º.1.:"...formada por tres
franjas horizontales, roja, amarilla,
roja, siendo la amarilla de doble
anchura que cada una de las rojas.


LA BANDERA DE ESPAÑA CON EL ÁGUILA DE SAN JUAN

Actualmente se tiene verdadera fobia a cuanto representa la genuina España y los auténticos valores de la civilización occidental y cristiana y, por tanto, una de las cosas que más se persigue es la Bandera de España con el escudo del Águila de San Juan. El águila es el animal que representa al evangelista Juan, el predilecto de Jesús, y en nuestro escudo significa la fidelidad de España a la Religión Católica, su vocación Imperial y su opción por los altos valores espirituales y contra el materialismo mundano. En el artículo 4 de la Constitución se especifica como deben ser la forma y los colores de la Bandera de España, pero no dice nada del escudo, por lo que no existen escudos constitucionales ni tampoco pre o anticonstitucionales. En este mismo artículo, se indica que “Los Estatutos podrán reconocer Bandera y enseñas propias de las Comunidades Autónomas. Éstas se utilizarán junto a la Bandera de España en sus edificios públicos y en sus actos oficiales…” Por lo que se ve, éste párrafo hoy en día no existe, pues la Bandera de nuestra Patria es humillada y apartada sin miramientos del lugar de honor que le corresponde, sin que nadie diga nada. En cambio este sistema político que padecemos persigue cuanto se relaciona con el anterior escudo de España, calificándolo de “anti” o “pre” constitucional, sin tener en cuenta que era legal y vigente mientras la Constitución se redactaba y figura encima del preámbulo y en todas las páginas del ejemplar manuscrito de la Constitución de 1978, firmada por SM el Rey Juan Carlos I, y por los diputados que lo aprobaron, para ser sometida a Referéndum, y que se conserva y expone en una urna de cristal en el Congreso de los Diputados.

El cambio de escudo fue propuesto en las Cortés por Solana, el hermano del de la OTAN, apoyado por el monárquico Satrústegui. Para más inri, Amando de Miguel dijo que el lema “Una, Grande y Libre” era “fascista”. De este modo el actual escudo se oficializó por el Real Decreto 2964/1981 del 18 de diciembre y la Ley 33/1981 de 5 de octubre, que regula su implantación…por lo tanto tres años después de entrar en vigor la Constitución… se me ocurre que a este escudo entonces se le tiene que llamar post-constitucional, independientemente de que no signifique ni represente nada de nada. El escudo del Águila de San Juan, lo quieran o no ciertos personajillos, fue el Escudo de España desde el 2 de febrero de 1938 hasta el 5 de octubre de 1981 y su persecución esconde junto a una buena dosis de ignorancia, complejos de la “derecha liberal” y odio de la “izquierda marxista” que no perdona su derrota y que intenta destruir, con esfuerzos talibanes y furia iconoclasta, como está demostrando últimamente, todos los símbolos que recuerden el régimen del 18 de julio…reafirmando con este comportamiento su odio irracional, su ignorancia y su incultura.

El águila se encuentra siempre presente en los momentos estelares de la Historia de España. Está presente en la heráldica de los Reyes Católicos (fue un privilegio papal), del Emperador Carlos (la bicéfala) e hierática (no imperial sino “pasmada”) en el escudo nacional del Régimen político surgido de la Cruzada de Liberación. Dicho escudo será en esa época un remedo del escudo de los Reyes Católicos, que diseñó el Cardenal Cisneros y que fue recreado por Dionisio Ridruejo por encargo del propio Generalísimo Franco.

Nuestros gobernantes tienen la desfachatez de ir en contra de la Bandera de España con el escudo del Águila de San Juan y decir que insta a la violencia y en cambio permiten la exhibición pública de banderas y símbolos separatistas, como son las que añaden una estrella de cinco puntas, casi siempre roja, a las banderas de autonomías y ayuntamientos, o de verdad anticonstitucionales como, evidentemente sí es, la tricolor republicana… Además en nombre de muchas de esas banderas legalizadas hoy en día se ha asesinado a muchos españoles.

Esta excesiva tolerancia de banderas y símbolos que van contra la Unidad de la Patria se debe a la falta de conciencia nacional, a la mentalidad apátrida y aldeana de los que mueven los hilos del Estado. Es lógico que, por eso, odien el escudo del Águila de San Juan que evoca la Unidad entre las tierras de España. Su significado es antagónico a lo que hoy vivimos con la llegada de la constitución y el Estado de las Autonomías, pues se parte a España en varios pedazos en donde se fomenta el separatismo y el odio antiespañol. Por esto no se soporta ningún símbolo que evoque una España de Unidad, de Grandeza, de Orden, de Verdadera Libertad, de Justicia Social…Estamos en una época en la que se defiende una España laicista, fruto de un pacto social, como quería Rousseau, una España falta de valores sustantivos y entregada al capitalismo mundialista.

Quieren cambiar el concepto de Nación y de Patria y la representación del Águila de San Juan no es acorde con estas pretensiones y, por desgracia, su significado no tiene nada que ver con lo que estamos viviendo en la actualidad en, como decía Vizcaíno Casas “este país antes llamado España”. Artículos como este, son censurados desde hace tiempo en todos los medios de comunicación, con actos vergonzosos de omisión y silencio, ya que no interesa que el pueblo sepa la verdad. Así han sido censurados autores tan importantes como el susodicho Fernando Vizcaíno Casas, Ángel Palomino, Gonzalo Fernández de la Mora, etc.… Siendo el último en ser prohibido, hasta la fecha, el gran escritor falangista y catedrático emérito Enrique de Aguinaga, al que los periódicos La Razón, ABC, El Mundo o el País, han censurado descaradamente cuando intentaba explicar la verdad de este triste asunto del glorioso Escudo del Águila de San Juan.
Quizás es que la España de hoy, tristemente, no se merece ostentarlo.

Mª del Pilar Amparo Pérez García (PITUCA)


HISTORIA DE LA BANDERA DE ESPAÑA

LA BANDERA DE ESPAÑA SIMBOLIZA LA NACIÓN, ES SIGNO DE SOBERANÍA, INDEPENDENCIA, UNIDAD E INTEGRIDAD DE LA PATRIA Y TAMBIÉN PROMESA DE SU PERPETUIDAD A TRAVÉS DE LOS TIEMPOS.

En los antiguos reinos de Castilla y Aragón se llevaron pendones carmesíes (que no morados) con castillos y leones y cuatribarrados respectivamente, y así continuaron incluso durante los reinados de los Reyes Católicos, predominando el empleo de los colores encarnado y amarillo.

Felipe I (1506) el Hermoso, en su efímero matrimonio con la Reina Juana I de Castilla, introdujo el signo distintivo de la casa de su madre, María de Borgoña, esto es, el aspa de Borgoña o aspa de San Andrés, que consiste en dos troncos de árbol desprovistos de sus ramas y cruzados en aspa. Por haber sido instrumento para el martirio del santo están teñidos con su sangre y casi siempre se representan en rojo o carmesí. Este símbolo, de gran trascendencia, se llevó desde principios del siglo XVI prácticamente hasta 1931 en que la Segunda República lo demolió. Desde 1971 figura en el guión del Príncipe de Asturias y desde 1975 en el de S.M. el Rey Don Juan Carlos I.

El momento en el que puede verse la que podemos llamar, sin duda, primera Bandera Española fue en ocasión de la batalla de Pavía (1525) en la que nuestras tropas llevaron como enseña telas blancas con aspas encarnadas; esa misma bandera se llevó también en la mar.

En los dos siglos siguientes, el devenir de la tipología de la bandera, fundamentalmente militar, proporcionó dos modelos reglamentados: el de la bandera principal, una sola por Tercio, y el de las banderas secundarias, una por cada Compañía. La principal, que representaba la autoridad real era la de la Compañía que mandaba personalmente el Maestre de Campo, blanca con aspa roja o carmesí y, en ocasiones, adicionada con otros símbolos como el águila imperial, las armas reales o el escudo del Maestre. Las secundarias, una por Compañía, son de variado colorido, con aspa roja o carmesí y de estructura a criterio de los Capitanes.

Con el advenimiento de la Casa de Borbón (1700), Felipe V renovó y centralizó las instituciones; los Tercios pasaron a ser Regimientos (1704) y la bandera principal se llamó Corónela (1707), mientras que las otras continuaron un tanto indefinidas.

En 1728 se ordenó que la bandera Corónela fuese blanca con el escudo de las Armas Reales y todas con el aspa de Borgoña. En unas y otras se podían poner en la extremidad de las esquinas las armas de los reinos y provincias de donde provenían o las divisas particulares que hubiesen tenido o usado. Este esquema general, con amplitud de interpretaciones continúa durante la Guerra de la Independencia, y durará hasta 1843.

Carlos III (1785) instituyó la bandera encarnada y amarilla, de tres listas (la central, amarilla, de doble ancho) para los buques de guerra y la de cinco para las demás embarcaciones; la primera se convertiría, paso a paso, en la Bandera de España.

Desde entonces, la bandera sólo tenía la representación real en el Ejército, la Armada, las plazas fuertes y los edificios oficiales y había una gran diversidad de banderas: blancas, corónelas o batallonas, azules en la Casa Real y Artillería, a las que se les unieron las moradas de Ingenieros, los estandartes, principalmente carmesíes y las dos banderas navales.

El carácter de Bandera Nacional tomó carta de naturaleza con el Real Decreto de 13 de octubre de 1843 por el que la Reina Isabel II al ser la Bandera Nacional el símbolo de la monarquía española, determiné que todas las banderas fuesen iguales en forma, dimensiones y colores a la Bandera de Guerra Española, teniendo en el centro el escudo de armas, ampliándose después en que se añadiría el aspa de Borgoña debajo del escudo.

La segunda República (1931) definió la bandera como la formada por tres franjas del mismo ancho, roja, amarilla y morada con el escudo del Gobierno Provisional de 1868.

La Bandera Nacional roja y gualda se restableció por Decreto de la Junta de Defensa en 1936 y llevó el escudo con el águila, con pequeñas variaciones, hasta 1981.


SALUTACIÓN A LA BANDERA

Salve, Bandera de mi Patria, salve,
y en alto siempre desafía al viento,
tal como en triunfo por la tierra toda
te llevaron indómitos guerreros.


Tú eres España, en las desdichas grande,
y en ti palpita con latido eterno
el aliento inmortal de los soldados
que a tu sombra, adorándote, murieron.


Cubres el templo en que mi madre reza,
las chozas de los míseros labriegos,
la cuna donde duermen mis hermanos,
la tierra en que descansan mis abuelos.

    Por eso eres sagrada, en torno tuyo,
a través del espacio y de los tiempos,
el eco de las glorias españolas
vibra y retumba con marcial estruendo.


Salve, Bandera de mi Patria, salve,
y en alto siempre desafía al viento,
manchada por el polvo de las tumbas,
teñida con la sangre de los muertos.

Sinesio Delgado.