Tomando
como referencia las marcas deportivas alcanzadas en el alto rendimiento, día a
día se buscan nuevos métodos y técnicas para tratar de superar dichos
parámetros. Una forma externa de influir en el desempeño físico del atleta ha
sido mediante el consumo de sustancias prohibidas por los reglamentos de las
organizaciones deportivas.
En el trabajo que desarrollaremos a continuación
se tratara el tema de doping en el deporte, en él veremos sus orígenes, sus
causas y consecuencias, las sanciones que se le dan a los deportistas que son
detectados, los tipos de sustancias que están prohibidas, además
desarrollaremos puntualmente el doping en deportes como el fútbol y el
atletismo que son los mas expuestos a este tema.
Se anexara al trabajo, dos entrevistas hechas a
un atleta y a una deportóloga, un folleto informativo diseñado especialmente
para informar a los jóvenes que se estén iniciando en el deporte, además habrá
artículos periodísticos sacados de diarios, estas noticias serán de carácter
reciente.
Los puntos de búsqueda de información, como la
realización de las entrevistas, abarca las capital federal, y serán clubes,
entidades deportivas, bibliotecas y consultorios médicos.
¿QUÉ ES EL DOPING?
De acuerdo al Comité Olímpico Internacional (COI), doping es la administración o uso por parte de un atleta de cualquier sustancia ajena al organismo o cualquier sustancia fisiológica tomada en cantidad anormal o por una vía anormal con la sola intención de aumentar en un modo artificial y deshonesto su performance en la competición.
Cuando
la necesidad requiere tratamiento médico con alguna sustancia, que debido a su
naturaleza, dosis o aplicación puede aumentar el rendimiento del atleta en la
competición de un modo artificial y deshonesto, esto también es considerado
doping.
Para implementar este concepto, el COI ha
publicado una lista de sustancias prohibidas y ha desarrollado un programa de
detección de drogas en las Olimpíadas y competencias relacionadas para detener
el uso de estas sustancias.
2) BREVE HISTORIA DEL DOPING
El doping es un ejemplo de los numerosos intentos que a través de la historia el hombre ha realizado para mejorar artificialmente su propia resistencia a la fatiga al participar en la guerra, en la caza y en el deporte, mezclando para ello frecuentemente la terapia con la magia y la brujería.
Está relacionado en su misma esencia con el
deporte de competición. Por lo tanto no es estrictamente correcto referirse al
doping en un ámbito diferente al de la actividad deportiva.
La humanidad, incapaz de aceptar libremente sus
limitaciones físicas y mentales, siempre ha buscado formas mágicas en un
intento de superar con el mínimo esfuerzo sus posibilidades naturales. En ese
empeño ha utilizado diversos métodos alimenticios y medicamentos, no siempre
lícitos, que pueden considerarse precursores de la práctica que hoy en día se
conoce como doping.
Sobre la práctica del doping hay muchos
antecedentes históricos. Una de las primeras referencias la brinda un cuadro
chino que muestra un emperador masticando una rama de Ephedra.
La mitología nórdica cuenta que sus legendarios
Bersekers aumentaban su fuerza combativa mediante la bufotenina, extraída del
hongo amanita muscaria. Cronistas de la Grecia clásica narran que los fondistas,
saltadores y luchadores participantes de los Juegos Olímpicos recurrían a
ingestiones de extractos de plantas, extirpaciones del bazo y otros medios para
mejorar el rendimiento. En la era precolombina, los incas mascaban hojas de
coca en sus ritos, trabajos y luchas. Más recientemente, la cafeína es usada
desde 1805 en natación, atletismo y ciclismo, donde se registra el primer caso
mortal, el ciclista galés Linton, que fallece en 1866 durante la carrera
París-Burdeos por tomar estupefacientes.
Le siguen el fútbol y el boxeo, y en 1950
aumentan súbitamente los casos de doping por lo que en la década del '60 las
federaciones y asociaciones reglamentan el control antidoping.
3) ¿POR QUÉ EXISTE EL DOPING?
La aparición y extensión del doping se debe en gran
parte a factores externos a la misma esencia del deporte como el abuso de
fármacos que se da en la actualidad y a la presión que ejerce la sociedad sobre
el deportista al que le exige una superación continua de su rendimiento
deportivo. En nuestra sociedad, el medicamento no sólo se usa para combatir la
enfermedad, sino también como ayuda en estados fisiológicos límites (cansancio,
dolor, sueño, ansiedad, frustración, etc.). El deportista también recurre a
ellos para estimularse o sedarse, aumentar su fuerza y masa muscular, su
capacidad cardíaca, concentración, calmar la fatiga, incluso la provocada por
su entrenamiento. En definitiva usa el doping para obtener el triunfo o para
conseguirlo con menor esfuerzo.
Tanto el deporte de recreación, amateur, como el
competitivo, ocupan un lugar destacado en las sociedades modernas. EI
profesionalismo impulsado por las empresas y la televisión llevan a los
deportistas a esfuerzos tremendos y a una superación constante. También el
atleta ante una expectativa de mayores beneficios se sube a esa carrera
desenfrenada y como le resulta difícil mantener ese ritmo con medios naturales
recurre al doping. También hay deportistas amateurs y recreacionales que se
dejan seducir por promesas de cientos de productos que le pueden ayudar a
practicar un deporte con más intensidad o a obtener resultados deportivos que
otra manera no conseguirían y que buscan afanosamente por motivos de prestigio
personal social.
4)
SUSTANCIAS PROHIBIDAS EN EL DEPORTE
Las siguientes clases de sustancias están prohibidas por
el Comité Olímpico Internacional (COI):
• Estimulantes
• Narcóticos
• Beta bloqueantes
• Diuréticos
• Esteroides Anabólicos
• Hormonas peptídicas y sus derivados
Además están prohibidos los siguientes métodos de
doping:
• Doping de sangre
• Manipulación farmacológica, física y química de la orina
Y las siguientes sustancias están sujetas a
ciertas restricciones:
• Alcohol
• Marihuana
• Anestésicos locales
• Coricoesteroides
Ciertas federaciones tienen su propia lista de
sustancias prohibidas. Deben chequearse para saber si hay otras sustancias
prohibidas en el deporte particular.
VER CUADRO
5) MÉTODOS DE CONTROL
Uno de los principales avances de la lucha
antidopaje es la realización de análisis de sangre para detectar la presencia
de eritropoyetina (EPO), que se usa habitualmente en ciclismo, esquí y
atletismo. La Federación Internacional de Medicina Deportiva, asegura que sería
deseable que se usaran estas pruebas en otros muchos deportes, como el fútbol,
donde sólo se realizan test de orina.
El análisis de orina es el principal método
institucional de control antidopaje para revelar y, en su caso, sancionar la
presencia de sustancias dopantes en los deportistas. Ha demostrado ser eficaz
en la detección de sustancias exógenas que el cuerpo humano no es capaz de
sintetizar, como la mayoría de los estimulantes, narcóticos, esteroides,
anabolizantes y diuréticos. Sin embargo, el análisis de orina no precisa la
dosificación de las sustancias endógenas y resulta totalmente ineficaz en el
dopaje efectuado por autotransfusión de sangre. La clasificación del COI
(Comité Olímpico Internacional) permite el uso limitado de sustancias
corrientes (como la cafeína, el alcohol, determinados anestésicos o
antiinflamatorios), que también supone dopaje si el deportista sobrepasa el
umbral de uso permitido. Debido a los controles antidopaje, cada vez más
frecuentes, los deportistas que se dopan prefieren usar productos hormonales
(corticoides, esteroides, testosterona o dihidrotestosterona), existentes ya en
el organismo y cuya concentración es difícilmente cuantificable en el análisis.
Frente al creciente uso de productos y número de métodos dopantes en los
deportes de alto nivel, los gobiernos organizan campañas de prevención
dirigidas a las federaciones y a los jóvenes deportistas, informándolos de los
peligros físicos y de las sanciones, cada vez más severas, a las que se
exponen. Además, en las competiciones se han sistematizado los controles, que
incluso pueden realizarse sin previo aviso.
6) ¿PORQUÉ DEBEMOS COMBATIRLO?
El deporte de competición es un ejemplo
característico de actividad que, inevitablemente compara a cada deportista con
sus compañeros, y se le exige además una constante superación para llegar a ser
el mejor. Pero estas aspiraciones dejan de ser legítimas cuando se quieren
cumplir por medios peligrosos, violentos y ajenos a la ética, entre estos esta
el doping, por ello su uso esta prohibido.
• Motivos éticos:
El doping es una pieza que no encaja en la
estructura del deporte. Su practica es contraria a la ética y lealtad
deportivas. En efecto, si uno de los objetivos de la practica deportiva es el
desarrollo integral del deportista en la libertad y la dignidad, cuando aparece
el doping se anula este propósito, porque su practica corrompe al deportista,
lo convierte en un objeto al que se utiliza y manipula, en una maquina que hay
que amortizar en breve plazo y que tiene que rendir al máximo.
Por otra parte el doping es deshonesto porque contradice la finalidad primaria del deporte, que es conseguir una mejor salud física, mental y social.
• Motivos sanitarios:
Es potencialmente peligroso para la salud porque:
expone al organismo al riesgo de sobrepasar fatalmente sus límites normales,
altera la coordinación normal de las funciones orgánicas y psíquicas, ocasiona
progresiva dependencia y hábito al uso de drogas,, induce a cierto abandono del
entrenamiento metódico, causa un deterioro físico talvez irreversible.
• Cómo prevención de la violencia:
El doping puede uno de los factores desencadenantes
de la violencia en el deporte. En términos generales, el deporte es relajante,
pero con la competencia pueden aparecer tensiones que pueden convertir al
deporte en una actividad de gran tensión. Si a ello se la añade el uso de
drogas que aumentan la agresividad, el resultado puede ser el ataque o agresión
corporal.
7) ¿CÓMO SE PUEDE SOLUCIONAR EL PROBLEMA DEL DOPING?
Por tratarse un problema inherente, al doping es
problema social, cuya solución supone la aplicación de estrategias y acciones.
Las federaciones deportivas y gobiernos han iniciado y potenciado eficaces
medidas disuasorias que influyen en el animo del deportista cuando a este se le
presente la disyuntiva de competir con doping o sin doping. Estas medidas
disuasorias se llevan a la practica con tres tipos de acciones:
• Acciones preventivas:
Las acciones preventivas se ejercen mediante programas
de divulgación, información y educación. Los grupos receptores son todos
aquellos que se relacionan con el deporte: deportistas de todos los niveles
competitivos, niños escolares, jóvenes profesores de educación física, médicos
(deportólogos, de familia), entrenadores, dirigentes ,etc.
La sociedad esta poco informada y se debe
conseguir que la ignorancia no se convierta en excusa.
• Acciones controladoras:
Los controles antidoping permiten conocer el
alcance del doping en un deporte, además reduce por su efecto disuasorio el
consumo de drogas. También es útil la vigilancia en el comercio de medicamentos
y la inspección de equipajes de los deportistas.
• Acciones sancionadoras:
Son complementarias a los test antidoping; sin
sanciones en los casos deportivos, los controles serían inútiles. Las sanciones
deben ser justas y equitativas; la tendencia actual es extender las sanciones a
otras personas responsables además del deportista (entrenador médico, etc.)
8) PUNTUALIZACIÓN DE CASOS
Giro de Italia 1999: Ivan Gotti vencedor final
Junio 99
El ciclista italiano Ivan Gotti se impuso en la
clasificación general individual final de la 82ª edición del Giro de Italia que
concluyó el 6 de junio en Milán. Fue éste un resultado inesperado, pues desde
que comenzara el sábado 15 de mayo, la prueba estuvo dominada por el gran
favorito, el italiano Marco Pantani, triunfador del Giro y del Tour de Francia
en 1998.
A falta de dos jornadas para que finalizara la
competición, El Pirata, apelativo por el que es conocido Pantani, vestía la
maglia rosa, se había adjudicado la victoria en cuatro etapas, lideraba la
clasificación del Gran Premio de la Montaña y había protagonizado actuaciones
memorables, demostrando gran superioridad sobre sus rivales en las etapas de
montaña. Pero el ídolo del ciclismo actual, recuperador de la épica que
acompaña a la figura del escalador, superó la tasa del 50% de hematócrito (porcentaje
del volumen de una muestra de sangre ocupada por células) permitida por la
Unión Ciclista Internacional (UCI) en un análisis realizado por este organismo.
Así no pudo tomar la salida en la vigésimo primera etapa, la jornada
"reina", la que llevaría a los corredores a coronar cimas míticas de
la ronda italiana como el Gavia o el Mortirolo, y en la que podría haber
reivindicado su condición de mejor escalador de las últimas décadas.
La descalificación de Pantani supuso una
importante decepción para la afición italiana, que se vio compensada en parte
al ver finalmente a tres compatriotas en el podio: Ivan Gotti (que repetía su
triunfo de 1997 tras mostrar una gran regularidad durante el transcurso de toda
la carrera), Paolo Savoldelli (segundo) y Gilberto Simoni (tercero). También
fueron protagonistas de esta edición del Giro de Italia el corredor italiano
Mario Cipollini (que aprovechó sus oportunidades en las etapas llanas y se
adjudicó cuatro victorias en el sprint final), el colombiano José Jaime Chepe
González (vencedor del Gran Premio de la Montaña y de una etapa), el francés
Laurent Jalabert (triunfador en la Clasificación de la Regularidad, cuarto en
la general final y ganador de tres etapas), el italiano Fabrizio Guidi (se
impuso en la Clasificación del Intergiro y en la última etapa), el español
Roberto Heras (quinto en la general y vencedor de la etapa reina citada
anteriormente) y el equipo español Vitalicio Seguros-Grupo General (primero en
la Clasificación General por Equipos).
El más significativo de los varios
acontecimientos del verano que se centraron la atención en uso de la droga en
deportes:
·
Los bustos de la droga que
implicaban la erytropoyetina (EPO) hicieron descalificar a casi todas las
bicicletas de la carrera de del Tour de Francia.
·
Suspendieron a los atletas
Randy Barnes y Dennis Mitchell de la pista y del campo de los E.E.U.U por el
uso de la droga, y suspendieron al nadador irlandés Michelle Smith de Bruin por
su examen de la orina.
·
·Material para un nuevo
expediente del funcionamiento del home, en béisbol, la revelación de que la
marca lograda por McGwire (el slugger) utilizó androstenediona, un suplemento
de la nutrición que es legal en béisbol pero está prohibido en algunos otros
deportes.
·
El presidente del Comité
Olímpico Internacional Juan Antonio Samaranch hizo comentarios que sugieren un
retratamiento de las pruebas agresivas de las drogas.
9) CASOS PUNTUALES: FÚTBOL Y ATLETISMO
El fútbol es un deporte de equipo en el que el
marcador no depende exclusivamente del rendimiento físico de los deportistas,
sino que influyen también factores técnicos, tácticos y psicológicos. "El
uso de una sustancia dopante puede que no influya directamente en el resultado
del partido", explica el doctor Juan Carlos González, médico del R.C.D.
Espanyol de Barcelona. "Esto hace que el dopaje sea bastante raro en el
fútbol".
Estimulantes: A este grupo pertenecen entre otras
la anfetamina, la efedrina, la cafeína y la cocaína. "Las sustancias
incluidas en este grupo retrasan la aparición de la fatiga, con lo que el
deportista que las toma puede encontrarse en ventaja respecto a los demás
participantes", señala Juan Carlos González. "No obstante, los
estimulantes también aumentan la agresividad, el riesgo de colapso y disminuyen
la capacidad de juicio".
Esteroides anabolizantes: "Los esteroides anabolizantes aumentan la masa
muscular y la fuerza y disminuyen la sensación de agotamiento muscular
producida por el esfuerzo intenso". Entre los efectos negativos se incluye
un mayor riesgo de neoplasias (cáncer) y un aumento de la presión sanguínea y
la frecuencia cardiaca, con el consiguiente incremento de la posibilidad de
sufrir un accidente cardiovascular. Los principales casos de dopaje registrados
en el fútbol lo eran por nandrolona, una sustancia de este tipo. También se incluyen en este grupo la
testosterona y estanozodol. Esta última fue la detectada al velocista
canadiense Ben Johnson.
Hormonas peptídicas: "constituyen el principal caballo de batalla del
dopaje en la actualidad", comenta el médico del Espanyol. "Son
sustancias análogas a las producidas por el propio organismo y producen
beneficios sobre el deportista similares a los de los esteroides anabolizantes:
aumenta la fuerza como consecuencia de una mayor potencia muscular y se
aprovechan mejor los recursos energéticos del atleta". No obstante
implican un mayor riesgo de accidentes cardiovasculares y tumores. A este grupo
pertenece la eritropoyetina
(EPO), la hormona del crecimiento
y la insulina equivalente al factor de crecimiento-1 (IGF-1).
Diuréticos: aunque no son sustancias dopantes en sí mismas, los diuréticos son
utilizados para enmascarar el consumo de otros productos no permitidos.
Consiguen disminuir la concentración de las sustancias dopantes en la orina y
así desvirtuar las pruebas antidopaje.
También se prohiben los analgésicos narcóticos y otras sustancias como los
cannabinoides (marihuana y hachís). Aunque el consumo de alcohol no está
prohibido, puede controlarse el grado de alcoholemia de los futbolistas y los
resultados pueden implicadr sanciones.
FÚTBOL:
A raíz de aparecer ciertos rumores sobre dopaje,
Katrin Krabbe, así como las también atletas alemanas Grit Breuer, Silke Möller
y Sigrun Grau, fueron suspendidas en enero de 1992 tras comprobarse el hecho de
que las muestras de orina entregadas por estas deportistas eran idénticas. La
International Amateur Athletic Federation (IAAF, Federación Internacional de
Atletismo Amateur) ordenó también su inhabilitación.
Maradona habia tenido varios problemas
extradeportivos y cierta pérdida de condición física auguraban su decadencia
cuando fue convocado en 1994 para disputar en Estados Unidos su tercer Mundial.
Maradona jugó de manera espectacular en las victorias argentinas frente a
Grecia y Nigeria y demostró que sus detractores se equivocaban. Pero en el
transcurso de la competición dio positivo en un control antidopaje y fue
expulsado de la misma.
Caniggia, Claudio Paul - En marzo de 1993 fue
inhabilitado por dar positivo en un control antidopaje, tras un partido entre
el Nápoles y la Roma, y estuvo sancionado hasta mayo de 1994, por lo que pudo
jugar el Mundial de Estados Unidos un mes más tarde.
ATLETISMO:
El atletismo argentino sufrió un duro golpe al
confirmarse que su representante más importante, la saltadora en alto Solange
Witteveen, será suspendida por dos años tras dar positiva la prueba B de un
control antidoping celebrado hace dos meses y medio.
"La gente encargada de los análisis en el laboratorio de Montreal me
confirmó que la prueba B dio el mismo resultado de la A", aseguró Nick
Davies, del departamento de prensa de la IAAF. La sustancia encontrada en la
muestra de orina tomada el 19 de mayo en el campeonato sudamericano en Manaos
es "una poderosa anfetamina de la clase A", explicó Davies.
Witteveen saltó por última vez el 6 de julio en el mitin de París en el estadio
de Saint Denis. Allí quedó entre las últimas con una marca de 1,85 metros. Poco
después suspendió las etapas de su gira en Estocolmo y Oslo para regresar a la
Argentina alegando una lesión. Hasta hace poco, la suspensión automática de dos
años regía desde la fecha del análisis, pero un cambio en el reglamento
establece que la fecha de suspensión corre ahora a partir de la última
competencia en la que participó la atleta. Al finalizar la suspensión, el 5 de
julio de 2003, Witteveen podrá defender su medalla de oro en los Juegos
Panamericanos de Santo Domingo 2003 y participar en los Juegos Olímpicos de
Atenas 2004.
Witteveen, de 25 años, había logrado en Manaos el record sudamericano con 1,97
metros, y es desde su décimo tercer puesto del ranking mundial la mejor atleta
argentina del momento. La suspensión debe ser impuesta ahora por la
Confederación Argentina de Atletismo. "Sólo en caso de que la federación
nacional decidiera sin causa clara no suspender a la atleta pasaría a
intervenir la IAAF", explicó la semana pasada Giorgio Renieri, responsable
de prensa de la IAAF.
No hay posibilidades reales de que prospere una apelación. "La gente que
realizó los análisis fue muy contundente, la prueba B es exacta a la A. En este
caso no hay apelación posible y se debe cumplir la suspensión", remarcó
Davies. La atleta aguardaba en Buenos Aires un "milagro" en la prueba
B del control para volar a Edmonton y competir en su prueba, cuya clasificación
comenzará el viernes.
La argentina se había visto beneficiada en Canadá indirectamente por un caso de
doping hace dos años, durante los Juegos Panamericanos de Winnipeg. Aquella vez
la dominicana Juana Arrendell perdió su medalla de oro tras dar positivo de
estanozolol. Vencida el 28 de julio su suspensión de dos años, Arrendell está
lista para competir en Edmonton. "Solange y yo nunca hemos tenido
relación, ni siquiera hemos hablado, pero yo tengo muy buenos sentimientos, sé
lo que se vive en un caso así, y realmente la veía saltando muy bien en los
últimos tiempos. Debe ser muy frustrante para ella. Le deseo mucha suerte",
comentó Arrendell la semana pasada cuando ya se conocía el positivo de la
prueba A de Witteveen.
El español José Antonio Redolat, candidato al podio en los 1.500 metros que
comienzan mañana y compañero de Witteveen en el club valenciano "Terra y
Mar", confesó su consternación: "Me extraña mucho que suceda algo así
por el tipo de persona que es Solange. Me sorprende muchísimo".
La progresión
de las atletas chinas
reabre el debate sobre el dopaje, la asignatura pendiente más veces suspensa y
aplazada por los responsables del deporte. Unas veces por desinterés de los propios directivos, otras por
verdadera maestría del deportista en el manejo de las trampas. En los últimos
seis años, el progreso ha remitido, al menos en el deporte rey, el atletismo.
Sobre todo tras la publicidad de dos casos ilustres, de ambos sexos: el
canadiense Ben
Johnson, que consiguió un registro
"imposible" en los Juegos
de Seúl gracias a los
anabolizantes, y la alemana oriental Katrin Krabbe. En el caso de Johnson había
premeditación: reconoció que llevaba consumiendo esteroides androgénicos desde
1981. "He tomado pastillas de todos los colores", dijo al juez. En
aquel año, su marca en los 100 metros lisos se recortó de 10,62 a 10,25
segundos. La Federación Internacional de Atletismo, que había sospechado desde
que Johnson cayó en manos del entrenador Charlie Francis, "El
químico", desposeyó al forzudo canadiense de records y medallas con
carácter retroactivo, desde 1984. Poco le importa. La publicidad que le ha dado
el caso ha permitido al canadiense vestirse y probar como jugador de fútbol
europeo y de fútbol americano. Cada camiseta que se enfundó significó un puñado
de dólares. Gracias al "caso Johnson" se sabe que el mercado negro de
los anabolizantes mueve, sólo en Estados Unidos, al menos 10.000 millones de
pesetas anuales que dan lucro y dudoso prestigio a laboratorios como el del ex
atleta británico David Jenkins, que surtió desde México a los atletas
norteamericanos hasta que fue detenido en 1988: controlaba el 70 por 100 del
tráfico. El caso de Krabbe es un desliz de la picaresca. En el cambio de unas
muestras de orina, en un control antidopaje por sorpresa en Suráfrica, en enero
de 1992, se le detectó clembuterol, sustancia que algunos ganaderos suministran
a las vacas para aumentar su volumen muscular. Los expertos especularon con el
método empleado, seguramente de forma apresurada: se habló de unas bolsas con
orina introducidas en la vagina que la propia atleta vacaría al miccionar en el
control antidopaje. Un depósito de la forma y tamaño de un tampón permitiría a
la atleta correr incluso con el invento. La repercusión de estos dos casos, que
se saldaron con contundentes sanciones de cuatro años para ambos -a perpetuidad
para Johnson, por ser reincidente- espantó a todas las especialidades. En
halterofilia, antes de que en 1988 se hiciera el control obligatorio, se
lograba una media de 30 ó 40 récords del mundo anuales. Desde entonces el goteo
es escaso. En otras especialidades, como el tenis, el automovilismo y el
motociclismo, los controles no son obligatorios. En el ciclismo, el deporte más
duro que existe, según los expertos, se realizan controles, pero las sanciones
parecen ridículas frente a las que se imponen en atletismo. El positivo de un ciclista
significa cuatro meses de sanción, que puede cumplir en vacaciones. El caso de
Krabbe es uno más en la larga lista que el atletismo femenino ha conocido en
los últimos veinte años. En su afán por lograr el éxito, más allá del Telón de
Acero, valía casi todo. Atletas rusas y alemanas llegaron a quedarse
embarazadas por inseminación artificial dos meses antes de las competiciones,
pues la secreción de hormonas para favorecer el crecimiento del feto les
permitía hacer las mejores marcas en el torneo o campeonato. Un sencillo aborto
terapéutico acababa con el proceso. Pero la antología de las trampas es tan
variada como extensa. El caso de Krabbe y sus compañeras Silke Móller y Grit
Breuer fue un simple error de falta de previsión: las muestras de orina de las
tres atletas eran iguales. Hay quien ha denominado a la extinta
RDA "República del Doping
de Alemania". El semanario alemán Der Spiegel publicó varios reportajes de
investigación desmantelando en los últimos años la trama de la república
oriental en materia deportiva desde la Segunda Guerra Mundial. El gobierno
resultó implicado en programas de dopaje que abarcaba el uso del Oral Turinabol
(esteroide androgénico) y experimentos con atletas para desarrollar nuevas
drogas estimulantes no incluidas entre los fármacos. El nadador Raik Hanneman,
medalla de plata en los campeonatos europeos de 1989, fue claro al explicar las
razones que le llevaron a doparse: "era la única forma de integrarme en
los privilegios del sistema: quería un apartamento, un coche y una buena
educación. Eso sólo podía lograrlo gracias al deporte". Hanneman era un
prisionero del sistema. El que se negaba al suministro de sustancias era apartado de la
elite y la posibilidad de entrenar. La saltadora de longitud Heike Drechsler,
de la RDA, ha mantenido su nivel, siempre entre las mejores del mundo, después
de la reunificación alemana. Ella siempre lo negó, pero se la señala como
conejillo de indias del régimen. Su colega Heike Henkel, saltadora de altura,
abanderó una cruzada contra el dopaje: compitió siempre con camisetas con
leyendas como "Athletics without doping" (Atletismo sin dopaje) y
"In the top without doping" (En lo más alto, sin dopaje). En la
piscina, la diáspora de deportistas autómatas que ya no baten records, es aún
más sospechosa. Astrid Straus, ex campeona del mundo de 800 metros, obtuvo sus
mejores éxitos en la pubertad. Al entrar en la veintena, su peso se disparó de
forma desproporcionada. Compitió en una prueba de la Federación Internacional,
y fue la primera nadadora de la RDA que descubrió el pastel que se había
cocinado en la RDA en los 70 y los 80. Hasta entonces, marzo de 1992, sólo
había referencias de médicos, entrenadores y nadadores, siempre referidas al
pasado. Kornelia Ender, ganadora de cinco medallas en los Juegos de Montreal 76
reconoció la posibilidad de haber consumido sustancias prohibidas, pero sin
saberlo. Otras, como la ex plusmarquista mundial de 100 metros mariposa a
finales de los años 70, Chistiane Knacke, reveló que llegó a tomar entre 10 y
15 píldoras diarias de esteroides: se vio obligada éticamente a declarar al
comprobar los desarreglos hormonales que sufría su hija, el aborto que tuvo su
compañera Andrea Pollack y las deformaciones de los dos hijos de la ex campeona
mundial de 100 y 200 metros Barbara Krausse. La célebre Katrin Krabbe también
perdió en marzo de 1994 el hijo que esperaba. Otras campeonas, como Kristin
Otto, que ganó seis oros en Seúl 88, negaron todo repetidas veces con cierta
indignación. Pero el catedrático de la universidad de Heidelberg Werner Franke,
la dejó en evidencia en el diario Berliner Zeitung. En un control antidopaje
realizado por las autoridades de la RDA en Bonn, en 1989, Otto, Daniela Hunger,
Dagmar Hase y Heike Friedrich, las reinas de las piscinas en los 80, superaron
hasta seis veces los niveles permitidos de testosterona. Todas acabaron
saturadas de medallas en aquella competición. Tras la desaparición de la RDA,
300 médicos han emigrado a Austria, Italia, Hungría, China, Corea y España,
según han denunciado algunos especialistas. Los Juegos de Seúl 88 marcan el
punto de inflexión en la historia de las trampas, como apuntó el doctor Juan
Manuel Alonso, de la Federación Española de Atletismo. "El caso
Johnson" es el más famoso, pero en aquella edición se denunció también un
procedimiento que llevaba al menos dos décadas en vigor: una punción en la
vejiga introduce orina limpia en el atleta que va a pasar el control
antidopaje. La micción del entrenador cómplice es la que analizan en
laboratorio. En las mujeres, para evitar el pinchazo, a veces se utilizaba un
catéter. Una variante, digna de 007, es ocultar una pera con orina limpia bajo
la axila. El atleta presiona cuando va a orinar en el control, y un tubo sale
bajo el pantalón con la micción sana. Al ciclista francés Michel Pollentier le
pillaron "in fraganti" en el Tour de Francia de 1978. El
"prestaorina" era el mecánico del equipo. Se han llegado a realizar
transfusiones de sangre propia congelada meses antes en un entrenamiento en
altura: la riqueza en glóbulos rojos y oxígeno permitirá lograr más
rendimientos en pruebas de mediofondo y fondo. El método más frecuente, con
todo, es adelantarse a la prohibición. Pedro Delgado lo hizo sin proponérselo
en el Tour que ganó, en 1988, por tomar probenecina para curar un constipado:
era un producto prohibido por las listas del Tour y el COI, pero la Unión
Ciclista Internacional (UCI) aún no tenía tipificada esa droga, que enmascara
los anabolizantes en los controles: retiene la orina, con lo que disminuyen las
posibilidades de dar positivo por esteroides. Si Delgado hubiese sido atleta,
le habrían caído cuatro años de suspensión. Otro ciclista, Jaime Huélamo, fue
descalificado y privado de su medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de
Munich, en 1972, por hallarse en su orina restos de coramina. Su delito fue la
ignorancia: la coramina aún no estaba catalogado por la UCI. A Carl
Lewis, siempre abanderado en la
batalla contra el dopaje, le fueron detectadas hormonas del crecimiento en el
mundial de Helsinki, en 1983. Entonces no estaban prohibidas. El rumor sobre su
consumo pesa también sobre Florence
Griffith, que se retiró en 1988, un
año antes de la prohibición. Un último truco son los diuréticos, que aceleran
la eliminación de orina para hacer desaparecer los residuos dopantes. En
algunos deportes, en los que el peso tiene especial importancia, como el boxeo
o la lucha, los tramposos los utilizan para bajar de categoría. En una reciente
reunión de expertos celebrada en Alemania, federaciones internacionales como la
de ciclismo, la de tenis y la de fútbol dieron largas a la homologación total
del control que realizan con el del atletismo. Pronto se verán obligadas a
hacerlo: en 1992 estuvo a punto de no celebrarse el torneo de la raqueta de oro
y diamantes de Bruselas, uno de los más cotizados, al exigir las autoridades
belgas a la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) la implantación de los
controles. En Estados Unidos, los deportes superprofesionalizados, como el
fútbol americano, tienen una legislación antidopaje muy severa. Los deportistas
deben agradecérselo a Lyle Alzado, un esmirriado joven que pretendía llenar sus
190 centímetros de músculo para fichar por el equipo de una gran universidad.
En 1969 pesaba 86 kilos. En 1978, 135. ¿El secreto? los 50 miligramos diarios
de dianabol que consumía para aumentar su masa muscular. Consiguió su
propósito: fue una gran estrella de los Broncos y los Raiders. Pero a los 41
años, ya retirado, decidió volver a los anabolizantes, por adicción, y su
cuerpo no lo resistió. Falleció al poco tiempo de cáncer. Un caso más reciente
es el de Todd Marinovich, detenido en enero de 1991 por consumo y tráfico de
cocaína y marihuana. Hoy, la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) realiza
controles obligatorios a todos los jugadores en la pretemporada y controles
aleatorios a lo largo de la liga. Si un jugador da positivo en un control, se
le concede el beneficio de la duda: sólo cae sobre él una multa y cuatro
partidos de suspensión. Si es reincidente, se le propone una cura de
desintoxicación que, si acepta, sólo le obliga a cumplir seis meses de
suspensión. Si hay una tercera vez se acaba el deporte para él. Hay quien
asegura que la NFL no ha admitido al atleta Ben Johnson por su juego sucio. La
NBA, la liga de baloncesto, tiene una normativa similar. Los responsables de la
competición y la Asociación de Jugadores firmaron un acuerdo que obliga a los
profesionales a someterse a tratamiento médico cuando consuman droga. Si es
reincidente por tercera vez, se sanciona al jugador a perpetuidad. La moralidad
norteamericana concede algunos atenuantes como la confesión: si un jugador
reconoce su drogodependencia, es sancionado, pero mantiene su sueldo. El
jugador de los Suns de Phoenix, Richard Dumas, no pudo cobrar nada por llevar
en secreto su adicción. Dumas era reincidente: ya fue sancionado por cocaína
cuando era universitario.Entre los universitarios, la coca es moneda común.
Chris Washburn fue el tercer jugador en el "draft", la lista a la que
acceden los equipos profesionales para elegir jugadores universitarios. Jugó un
año con los Golden State Warriors, pero no pudo apenas jugar con los Atlanta
Hawks, pues fue sancionado a perpetuidad tras recaer varias veces. De aquella
lista, el segundo, Len Bias; el sexto, William Bedford, y el séptimo, Roy
Tarpley dividieron su carrera entre las canchas y las clínicas de
rehabilitación.La polémica sobre el consumo indiscriminado de sustancias
dopantes en el ciclismo durante los 70 fue reabierta por el ex corredor José
Manuel Fuente, ganador de dos vueltas a España (1972 y 1974) y cuatro premios
de la montaña en el Giro de Italia. En una entrevista concedida al diario El
País en noviembre de 1993 aseguraba que el propio ciclista era el que se
pinchaba: "Si trabajabas para los compañeros y no luchabas por una buena
clasificación, tomabas y te arriesgabas, esperando que no te tocara pasar el
control antidopaje". Según Fuente, el material más utilizado era la
anfetamina (sulfatina, tenedrón, pervitín o centramina), en pastillas o por vía
intravenosa.Entonces, las anfetaminas no estaban perseguidas. En el pelotón de
los 70 recuerdan que en plena carrera, sin rubor ante los aficionados, algunos
corredores se bajaban de la bicicleta para inyectarse. En pleno Tour de Francia
de 1967, Tom Simpson falleció en la escalada del Mont Ventoux: en la autopsia
le encontraron restos de anfetamina. Felice Gimondi, ganador de un Tour de
Francia, dos Giros de Italia y una Vuelta a España, protagonizó dos positivos
en el Giro de 1968 y otro en el Tour de 1975. En 1969, el belga Eddy
Merckx, para muchos el mejor
ciclista de todos los tiempos, tuvo que abandonar el Giro de Italia al
detectársele estimulantes. En España, aparte del "descuido" en el
caso de Pedro Delgado en 1988, Angel Arroyo es descalificado en pleno podio de
la Vuelta a España de 1982 por dar positivo. El título de esa edición recayó
sobre el segundo, el vasco Marino Lejarreta. En 1990, una prueba menor, el gran
premio de Albacete, desveló como consumidor de cocaína a José Recio. El ha
negado que fuera un adicto.Poco a poco, el fantasma del doping parece
controlarse. Entre los 53.165 controles antidopaje realizados por el Comité
Olímpico Internacional en 1991, hubo 380 positivos. El mayor porcentaje de
fraudes se registró en una especialidad con mucha exigencia física, como el
biatlon (ciclismo y carrera): de los 96 deportistas que se sometieron al
control, tres dieron resultado positivo. En ciclismo, el porcentaje era del
1,08 por 100. En halterofilia, donde la masa muscular juega un papel
prioritario, la cifra alcanzó los 80 casos de los 4.466 analizados. Los
gobiernos se han puesto cada vez más duros en la lucha contra el doping. En
Dinamarca, una nueva ley prevé incluso la cárcel para el deportista que dé
positivo en el control antidoping. Según el ministro de Salud, Torben Luud,
"el dopaje causa perturbaciones físicas y psíquicas, es un atentado a la
salud y una violación de los principios básicos del deporte". El Comité
Nacional Olímpico Italiano ha aprobado el reglamento que regirá en la Comisión
de Investigación sobre el Dopaje, que prevé, entre otras cosas, la reducción de
la sanción al atleta dopado en el caso de que colabore en la depuración de responsabilidades.
No se puede reprimir al atleta, el eslabón más débil de una cadena larga. En
Italia, la sensibilidad sobre dopaje se ha incrementado en los últimos años,
con la llegada de algunos casos al fútbol: los argentinos Diego
Maradona y Claudio Caniggia dieron
positivo por consumo de cocaína.La aureola que suscitó la aparición del
"caso Maradona" desveló por inercia otros casos, como el del boxeador
norteamericano Ray Sugar Leonard, uno de los mejores pegadores de los años 80:
confesó, al conocer la noticia, que él también había consumido coca entre 1982
y 1985, restando importancia al asunto.
10) ANEXOS
SUSTANCIAS PROHIBIDAS EN DEPORTE (CUADRO)
Estimulantes:
|
Etafedrina. |
Amifenazol. |
|
Etamiván. |
Bambuterol. |
|
Etilefrina. |
Cafedrina. |
|
Fencamfamina. |
Cafeína
(1). |
|
Fenilefrina
(3). |
Catina
(2). |
|
Fenilpropanolamina
(2). |
Clorprenalina. |
|
Fenoterol. |
Cropropamida. |
|
Formoterol. |
Crotetamida. |
|
Heptaminol. |
Efedrina
(2). |
|
Isoprenalina. |
Estricnina. |
|
Metaraminol. |
Etafedrina. |
|
Metilefedrina
(2). |
Etamiván. |
|
Metoxamina. |
Etilefrina. |
|
Niquetamida. |
Fencamfamina. |
|
Orciprenalina. |
Fenilefrina
(3). |
|
Pentetrazol. |
Fenilpropanolamina
(2). |
|
Procaterol. |
Fenoterol. |
|
Prolintano. |
Formoterol. |
|
Propilhexedrina. |
Heptaminol. |
|
Pseudoefedrina
(2). |
Isoprenalina. |
|
Reproterol. |
Metaraminol. |
|
Salbutamol
(4). |
Metilefedrina
(2). |
|
Salmeterol
(4). |
Metoxamina. |
|
Terbutalina
(4). |
Niquetamida. |
|
Terbutalina
(4). |
Orciprenalina. |
|
Salmeterol
(4). |
Pentetrazol. |
|
Salbutamol
(4). |
Procaterol. |
|
Reproterol. |
Prolintano. |
|
Pseudoefedrina
(2). |
Propilhexedrina. |
Analgésicos narcóticos.
|
Hidromorfona. |
Alfaprodina.
|
|
Levorfanol.
|
Alfentanilo.
|
|
Metadona.
|
Anileridina.
|
|
Morfina
(1). |
Buprenorfina.
|
|
Nalbufina.
|
Butorfanol.
|
|
Nalorfina.
|
Dextromoramida.
|
|
Pentazocina.
|
Diamorfina
(heroína). |
|
Petidina.
|
Dipipanona.
|
|
Tilidina.
|
Etoheptazina.
|
|
Trimeperidina
|
Fenazocina.
|
|
Trimeperidina
|
Fenoperidina.
|
|
Tilidina.
|
Fentanilo.
|
|
Petidina.
|
Hidrocodona.
|
|
Pentazocina.
|
Hidromorfona.
|
|
Nalorfina.
|
Levorfanol.
|
|
Nalbufina.
|
Metadona.
|
|
Morfina
(1). |
|
Anestésicos locales.
|
Bupivacaína. |
|
Lidocaína. |
|
Mepivacaína. |
|
Prilocaína. |
|
Procaína. |
|
Tetracaína. |
Bloqueantes B-adrenérgicos.
|
Labetalol. |
Acebutolol.
|
|
Mepindolol.
|
Alprenolol.
|
|
Metoprolol.
|
Atenolol.
|
|
Nadolol.
|
Betaxolol.
|
|
Oxprenolol.
|
Bisoprolol.
|
|
Penbutolol.
|
Bufarolol.
|
|
Pindolol.
|
Bunolol.
|
|
Propranolol.
|
Carteolol.
|
|
Sotalol. |
Carvedilol. |
|
Timolol. |
Celiprolol.
|
|
Timolol.
|
Labetalol.
|
|
Sotalol.
|
Mepindolol.
|
Estimulantes (tipo B). El grupo farmacológico «Estimulantes (tipo B)» está
integrado por los estimulantes anfetamínicos y por cualquier otra sustancia
cuya acción y/o efecto farmacológico sea igual o similar al de alguno de los
siguientes fármacos:
|
Mefenorex. |
Amineptina.
|
|
Mefentermina.
|
Anfepramona
(dietilpropión). |
|
Mesocarb.
|
Anfetamina.
|
|
Metanfetamina.
|
Anfetaminil.
|
|
Metilendioxianfetamina.
|
Benfluorex.
|
|
Metilendioxietilanfetamina.
|
Benzfetamina.
|
|
Metilendioximetanfetamina
|
Bromantán.
|
|
Metilfenidato.
|
Carfedón.
|
|
Metoxifenamina.
|
Clobenzorex.
|
|
Morazona.
|
Clorfentermina.
|
|
Norfenfluramina.
|
Clortermina.
|
|
Parahidroxianfetamina.
|
Cocaína.
|
|
Pemolina.
|
Dexfenfluramina.
|
|
Pipradol.
|
Dimetanfetamina.
|
|
Pirovalerona.
|
Etilanfetamina.
|
|
Selegilina. |
Fendimetrazina. |
|
Metilfenidato. |
Fenetilina. |
|
Metoxifenamina. |
Fenfluramina. |
|
Morazona. |
Fenmetrazina. |
|
Norfenfluramina. |
Fenproporex. |
|
Parahidroxianfetamina. |
Fentermina. |
|
Pemolina. |
Foledrina. |
|
Pipradol. |
Furfenorex. |
|
Pirovalerona. |
Mazindol. |
|
Selegilina. |
Mefenorex. |
|
Metilendioximetanfetamina |
Mefentermina. |
|
Metilendioxietilanfetamina. |
Mesocarb. |
|
Metilendioxianfetamina. |
Metanfetamina. |
II.1.2 Anabolizantes.
|
Noretandrolona. |
Bolasterona.
|
|
Oxabolona.
|
Boldenona.
|
|
Oxandrolona.
|
Calusterona.
|
|
Oximesterona.
|
Clostebol.
|
|
Oximetolona.
|
Danazol.
|
|
Quinbolona.
|
Dehidroclorometiltestosterona
|
Esteroides anabolizantes androgénicos (tipo B).
|
Androstendiol. |
|
Androstendiona.
|
|
Dihidrotestosterona
(androstanolona). |
|
Prasterona
(dehidroepiandrosterona, DHEA). |
|
Testosterona
(1). |
Agonistas.
|
Bambuterol. |
|
Clenbuterol. |
|
Fenoterol. |
|
Formoterol. |
|
Reproterol. |
|
Salbutamol. |
|
Salmeterol. |
|
Terbutalina. |
Corticosteroides.
|
Fludrocortisona. |
Beclometasona.
|
|
Fluocinolona.
|
Betametasona.
|
|
Hidrocortisona.
|
Cortisona.
|
|
Metilprednisolona.
|
Dexametasona.
|
|
Parametasona.
|
Triamcinolona.
|
|
Prednisolona.
|
Prednisona.
|
Diuréicos
|
Furosemida. |
Acetazolamida.
|
|
Hidroclorotiazida.
|
Acido
etacrínico. |
|
Indapamida.
|
Altizida.
|
|
Isosorbida.
|
Amilorida.
|
|
Manitol
(2). |
Bendroflumetiazida.
|
|
Mebutizida.
|
Benztiazida.
|
|
Mersalil.
|
Bumetanida.
|
|
Metolazona.
|
Canrenona.
|
|
Piretanida.
|
Ciclotiazida.
|
|
Teclotiazida.
|
Clopamida.
|
Viendo el desarrollo expuesto a lo largo del
trabajo, y analizando cada uno de sus puntos podríamos llegar a la siguiente
conclusión.
Como ya hemos visto en el trabajo, doping es la
utilización de sustancias con el fin de aumentar de forma no natural el
rendimiento físico del individuo en una competencia o actividad deportiva.
Estas sustancias en muchos casos ponen el peligro la
vida del deportista que la consume y por otro lado perjudica al resto de sus
compañeros de equipo si estamos hablando de una competencia grupal, como es el
caso del fútbol, y acá no podemos dejar de mencionar el ejemplo mas claro que
dio este deporte, el de Diego Maradona, cuando en 1994 disputando el mundial de
Estados Unidos consumió o lo hicieron consumir – algo que nunca se descubrió –
una sustancia que supuestamente le curaría el resfrió, la conocida efedrina. De
esta forma al ser detectado por el control antidoping – como olvidarnos esa
imagen cuando diego se retiro de la cancha frente a Nigeria acompañado de esa
enfermera -, se lo echo de la competición y se le dio un año de suspensión para
disputar cualquier tipo de partido.
Con esto estamos haciendo mención a que por culpa
del dopaje, Maradona perjudico a sus compañeros, ya que él representaba sin
lugar a dudas el alma del equipo, al cual le resulto muy difícil pasar la
primera ronda, y se vio eliminada en octavos de final, algo que no hubiera
pasado con la presencia de Diego en la cancha.
Por eso a veces antes de cometer un acto de
dopaje hay que pensar en las consecuencias que traerá esto, y así seguramente
la idea de doparse desaparecerá.
Este trabajo quiere dejar un mensaje claro a los
que se estén iniciando en el mundo del deporte
El mejor triunfo es que se logra con el esfuerzo
de uno mismo, y no el que se obtiene con una simple sustancia.
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