IRAK NO RESULTÓ COMO UNA PELÍCULA DEL FAR WEST

 

La influencia de Hollywood en el pensamiento norteamericano tal vez los haya llevado a pensar que “el muchacho bueno” llegaría al pueblo, tiraría unos tiros y “el malo” huiría despavorido, “el bueno” quedaba como sheriff, el pueblo lo apoyaba, victoreaba y terminaba casándose con la linda y buena de la película.

Pero Irak no es un pueblo creado hace poco en un lugar alejado y desconocido del oeste norteamericano.

Los norteamericanos siempre se han destacado por desconocer no solo la geografía sino la cultura de los otros países.

En Irak han demostrado otra vez más esa mezcla de inocencia infantil y  soberbia del que cree que todo lo puede con dinero.

Parecerían ignorar que el pueblo iraquí tiene muchos siglos de cultura propia, un fuerte sentimiento religioso y nacionalista.

Creían que serían recibidos como salvadores cuando en realidad se los consideró invasores.

Los iraquíes probablemente hubieran tolerado una operación encubierta de comandos que mataran a Sadam y que ningún país se lo atribuyera, pero su sentimiento nacional no les permite tolerar un invasor y mucho menos de una cultura occidental.

Era previsible que los norteamericanos ganaran la batalla, su superioridad militar así lo evidenciaba, pensar lo contrario sería tonto.

Pero que Bush creyera que los iraquíes colaborarían con extranjeros que no solo desconocen su lengua sino que ignoran todo lo referente a la cultura árabe, evidencia una falta de capacidad de sus asesores.

Recién ahora los norteamericanos están tomando conciencia de que el peligro terrorista los puede afectar de fronteras adentro, creían que con ocupar un territorio bastaba para controlar a una organización que está sustentada por una ideología y de la que no depende su existencia de un lugar físico determinado, sino que está en la mente de cada uno de sus miembros, se encuentre donde se encuentre.

Hoy la alianza anglo-norteamericana logró un aparente triunfo, pero este es circunstancial, se encuentran en territorio desconocido y hostil, la población nativa está privada de seguridad interior, salud, trabajo, etc, etc, es decir que la  población invadida carece de las cosas más elementales que hacen a su subsistencia, esa situación los lleva a despreciar con mayor fuerza al invasor.

A este cuadro de situación se agrega la no-integración de las fuerzas de ocupación con la población, las tropas de la alianza se han encapsulado temerosas de los ataques de hombres bomba o de franco tiradores, este temor los lleva a cometer acciones contra ciudadanos inocentes y provocar víctimas en la población civil.

Creo que el período más difícil recién comienza, los atentados a los países miembros de la alianza se producirán sin posibilidad de neutralizarlos antes de que ocurran.

El terrorismo es una práctica imposible de combatir con métodos convencionales.

No solo deberán los gobiernos de la alianza enfrentarse a organizaciones terroristas sino que lo harán con combatientes dispuestos a morir.

Ya lo dijo el General Charles de Gaulle, “es imposible protegerse de un asesino que esté dispuesto a morir con tal de lograr su objetivo”.

Lamentablemente este peligro acecha también a terceros países, los acecha porque en ellos están radicadas empresas de capitales ingleses, españoles y norteamericanos que son probables objetivos de acciones terroristas que afectarán, no solo a esos intereses, sino a las poblaciones locales que son ajenas al conflicto.

A partir de la invasión a Irak, todos los países fueron involucrados directa o indirectamente, se ha afectado a la seguridad del mundo entero por incapacidad de realizar una real hipótesis de conflicto y su inteligente evaluación.

La capacidad de un hombre no solo se mide por sus conocimientos, sino por la elección de sus colaboradores.

Modestamente considero que Bush se equivocó y no tuvo a nadie capaz a su lado para advertírselo.

 

José Mármol.

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