Kyenan Kum, fundadora de International Aid for Korean Animals nos habla sobre la terrible tortura y matanza de perros en Korea por su carne. Kyenan Kum es una mujer asiática gentil que visitó Australia recientemente para mostrar la devastadora historia de los perros coreanos que son apaleados sin compasión hasta la muerte en la creencia errónea de que cuanto más dolorosa sea la muerte del perro, más "afrodisíaca" será su carne. "Boshintang" es un plato coreano a base de carne de perro que se vende como plato para hombres que busquen potenciar su energía sexual. Desde luego, todo esto es un estricto mito ya que la carne de perro no es una cura para la disfunción eréctil. Más importante, la carne de perro es ilegal en Corea. El Ministro de Salud de Korea prohibió el consumo de perros, que también son animales de compañía en Korea, durante los juegos olímipicos de 1.988 de Seúl por una campaña internacional contra las palizas de muerte y el consumo del mejor amigo del hombre. Lo que ha ocurrido en los últimos años es un cúmulo de comerciantes - deternimados para crear una industria más rentable- que han vendido el mito de que la carne de perro es una larga tradición de Korea desde hace miles de años. No es cierto, los koreanos comenzaron a comer carne de perro tras la guerra, por la pobreza, cuando no había nada más que comer. Kyenan Kum le dice a la Comunidad Internacional que no lo olvide y que la dejen hablar por los que no tienen voz para que sus vidas -y su sufrimiento- puedan desaparecer. Entrevista por Claudette Vaughan.
CLAUDETTE:
Kyenan Kum, por favor, cuántanos el tratamiento de los perros y
gatos en Korea. KYENAN KUM: El Ministerio de Agricultura define a los perros
y gatos como animales de compañía, no como ganado. Muchos
koreanos dicen que el derecho a comer carne de perro es un asunto de tradición
cultural con siglos de historia. Creemos, sin embargo, que el hábito
de comer perros ganó prevalencia tras la Guerra de Korea, por el
hambre extendido. Creció en popularidad tras la reconstrucción
porque los vendedores de perros y restaurantes comenzaron a fabricar sus
beneficios de salud derivados de comer carne de perro. En realidad el comercio
tiene más de ganar y lucrarse que de ningún tipo de tradición.
CL: Y los gatos, ¿qué es lo que les pasa? KYK: Los gatos tienen una especial desventaja en Korea. No ocupan ninguna posición de afecto en la sociedad koreana. Si uno quiere creer todo lo que se dice de los gatos en los medios koreanos y los dichos populares, uno debe asumir que los gatos viven para molestar y atemorizar a la gente, así como para propagar enfermedades. Los gatos son considerados un animal molesto y se han hecho muchos intentos por erradicar la población de gatos callejeros, no por métodos humanitarios, sino golpeando a los animales hasta la muerte metidos en sacos o en algunos casos, cociéndolos vivos en grandes ollas a presión para suplir la insaciable demanda de los llamados "remedios herbales" tan populares en el Este. Los gatos no se comen como los perros. Son principalmente usados como ingrediente principal en elixires de los que se cree de manera errónea que curan enfermedades como la artritis y la neuralgia.
CL: Los occidentales luchamos contra la consumición de perros y gatos, pero no volvemos la cabeza ante el hecho de comer pollo o cordero. ¿Qué piensas de ésto?. KYK: Sí, por supuesto está mal pero debemos luchar contra una crisis actualmente. Viajo por el mundo enviando el mensaje al Oeste. Necesito de vuestra ayuda para hacer presión al gobierno koreano por estos bárbaros actos contra nuestros gatos y perros. En sociedades conservadoras como Korea del Sur, el cambio es lento y requiere de una vigilancia constante y educación. Nuestras metas a largo plazo en KAPS son educar a los koreanos que actualmente son indiferentes al bienestar animal; fundar un santuario, tan desesperadamente necesitado, proveer de cirugía de castración/esterilización a bajo coste para los propietarios; promocionar proyectos para el bienestar y protección de los animales koreanos. No hay otra voz en Korea en este momento que está hablando por el bien de estos animales tan abusados.
CL:
¿Qué podemos hacer para ayudar a tu causa? KYK: Necesitamos
desesperadamente cartas de protesta de la Comunidad Internacional, a la
larga. Mientras es ilegal comer perro en Korea, el gobierno continúa
haciendo la vista gorda, por lo que puedes encontrar una variedad de comidas
con carne de perro en el mercado e incluso comprar tu propio perro vivo
para matarlo por sólo 20 dólares. Recordemos que la ley de
1.988 puede funcionar de nuevo con tu ayuda (Por favor, ver final de esta
entrevista, hay direcciones a las que protestar).
CL: Eres la fundadora de dos organizaciones -¿puedes contarnos un poco de ello? KYK: International Aid for Korean Animals fue fundado en 1.997 por mí y mi hermana con el propósito de establecer una organización no lucrativa, que pudiese recoger fondos para la Korean Animal Protection Society (KAPS). Como Korea es un medio hostil para los animales, se necesitan unas ganancias particularmente grandes para una organización como esta. Hay miles de animales que necesitan un refugio, buenos hogares y tratamiento médico, pero recaudar fondos es extremadamente difícil aquí. Sin el dinero, es muy difícil alcanzar el apoyo público para los temas de bienestar animal. IAKA tiene su base en California y su propósito específico es alcanzar a la comunidad internacional para que apoye a los animales koreanos.
CL: ¿Cómo comenzó el refugio en korea? KYK: Comenzó cuando compré al gato que parecía más enfermo que pude encontrar en el mercado. Cuando se corrió la voz de que estaba cuidando animales enfermos y heridos, la gente entonces comenzó a dejar animales en mi puerta. Ya en 1.991 mi hermana y yo combinamos esfuerzos para persuadir al gobierno koreano para establecer la primera ley de protección animal koreana. Ahora mismo el refugio es el hogar de más de 85 perros y 260 gatos así como unos cuantos animales salvajes huérfanos y heridos. Desde luego KAPS está preocupado por todos los animales pero actualmente estamos concentrando nuestros esfuerzos en los animales de compañía. No hay protectores aquí para ellos y los perros y gatos siguen sufriendo en silencio en manos de gente que tortura con impunidad.
CL: ¿Cómo empezaste en todo esto? KYK: Mi actitud hacia los animales se ha mostrado muy pronto a través de mi padre, un doctor de medicina herbal, que era muy amante de los animales. De pequeña estaba rodeada de animales y asumí que todos los hogares koreanos eran similares. Cuando mi hermana y yo estábamos en el colegio tuvimos una perra mestiza llamada Yangu que dio a luz a ocho preciosos cachorritos. Poco después de que naciesen los cachorros, Yangu comió comida envenenada y murió de forma muy dolorosa. La enterramos en un sitio secreto del campo, pero cuando volvimos a visitar su tumba, encontramos que su cuerpo había sido sacado. Como sigue siendo común hoy, los comerciantes de carne de perro que pusieron la comida envenenada había cogido al animal muerto para venderlo. Después de que el perro de otra familia fuese envenenado de la misma manera comencé a darme cuenta de que mucha gente no compartía el amor de mi familia por los animales, y me sentí obligada a hacer lo que pudiese para ayudar a estos animales.
CL: ¿Nos puedes dar una idea de la rutina diaria de tu hermana Sunnan, por favor? KYK: Sunnan divide su tiempo llevando una droguería con su marido y operando en la asociación KAPS, que está en un pequeño edificio adyacente al refugio. Gasta su tiempo en hacer campañas por el bienestar animal y cuidando del siempre creciente número de animales del refugio. Además, publica un boletín en koreano, que incluye extractos de su trabajo diario así como temas animales que sean de actualidad. Yo opero en IAKA de California y publico la versión en inglés de su boletín.
CL: Ha sido un gran placer conocerte, Kyenan Kum, y estoy segura de que los Liberacionistas de todas partes alzarán la voz y responderán positivamente para ayudar a los perros y gatos koreanos.