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EL BOLCHEVISMO
Sobre la cuestión de los bolcheviques es menester precisar que el
bolchevismo es un fenómeno histórico y real, no un planteamiento teórico de
Marx y Engels. De hecho, de haber seguido la teoría marxista (la que
escribió Marx) en Rusia no habrían triunfado los bolcheviques sino los
mencheviques, pues estos últimos consideraban, siguiendo a Marx, que a una
revolución proletaria debía preceder una etapa burguesa y unas condiciones
de capitalismo desarrollado, que obviamente no se daban en la Rusia zarista,
un país feudal y atrasado.
Dugin dice que el nacional-bolchevismo es simplemente bolchevismo (lean su
artículo Just Bolshevism) puesto que no ha existido ningún bolchevismo no
nacional. Como fenómeno histórico y real, el bolchevismo, en su esencia
leninista-stalinista, ha demostrado ser una fuerza espiritual y patriótica.
Los rusos llamaron "Guerra Patriótica" a la guerra de resistencia contra la
ocupación nazi, porque ser solidario con la causa de la liberación nacional
y social de los pueblos (ser "internacionalista proletario") no es
contradictorio con ser patriota y nacionalista.
En teoría, Rusia era un país "materialista", pero eso era sólo la teoría de
la dialéctica marxista. Cada construcción socialista es diferente, el
socialismo es algo proteico y cambiante que se adapta y asume las
particularidades de cada nación, y por esta razón es nacional. Marxismo no
es sólo lo que escribió más o menos acertadamente Marx; Marxistas y
patriotas han sido Mariátegui, Mao, Stalin, Castro, Guevara, Ho Chi Minh,
etc. En mi opinión esto es lo que nos diferencia de los nazis; los nazis
hablan de la raza aria lo mismo en Alemania que en países donde hay
mestizos, mulatos, indios como sucede en la querida Patria Grande. El
nazismo no se adapta ni asume las particularidades de cada nación y por ende
no es nacional, en todo caso sería nacional sólo en Alemania.
Por estas razones creo que ese bolchevismo apátrida y ateo no es el que
corresponde al bolchevismo como fenómeno histórico y real de un país
concreto como Rusia (lo que Stalin llamaba el socialismo en un sólo país).
Ese "bolchevismo" degenerado es un invento occidental no soviético. El
socialismo no es sólo un método de reparto, no es sólo una forma de
organizar y dirigir la economía, es una moral revolucionaria, que es lo más
importante. Y cuando alguien evoca la época soviética lo primero que le
viene a la cabeza no es la dialéctica materialista, sino la disciplina, la
moral, el patriotismo, los valores tradicionales, la inmensa producción
intelectual y artística de la Unión Soviética, el glorioso ejército rojo,
etc.
Para el nacional-bolchevismo es importante la conformación de bloques
geopolíticos para combatir el imperialismo yanqui: el bloque Eurasiático,
el bloque Iberoamericano, etc. Es decir, cada cultura debe tener un ámbito
en el que pueda desarrollarse conforme a sus valores tradicionales (y a la
vez revolucionarios). No se trata de imponer un modelo eurocéntrico, sino
que cada bloque debe encontrar su vía nacional al socialismo; eso es el
socialismo nacional.
En toda Revolución hay siempre elementos contrarrevolucionarios que hay
que neutralizar. Esto ha ocurrido y ocurrirá siempre. Al Che Guevara no le
gustaba fusilar gente porque sí, sin embargo no dudó en ordenar
la liquidación de estos elementos perniciosos si no quedaba otro remedio
para salvar la Revolución. Por supuesto a la izquierda blanda y pusilánime
no le resulta grato recordar que Castro, Stalin, Guevara, el Presidente
Gonzalo, Mao y otros nacional-comunistas han tratado como se merecían a
degenerados y contrarrevolucionarios de la peor ralea. Los militantes
rusos del NBP reivindican orgullosos a Stalin sin hacer caso de la
estúpida campaña de desprestigio contra el gran dirigente bolchevique, al
que el imperialismo yanqui no le perdona el haber convertido a un país
salido del feudalismo, de una guerra civil y de la gran guerra
patriótica, en una superpotencia.
Lo mismo reza para el caso del Tercer Reich. Que la revolución
nacional-socialista fuera llevada al fracaso (en mi opinión) por el
racismo y anti-bolchevismo hitleriano, no debe hacernos olvidar el gran
desarrollo cultural y tecnológico llevado a cabo en este período de la
historia de Alemania. Para un nacional-bolchevique el Tercer Reich fue una
primavera sin verano; lo interesante del nacional-socialismo es lo que
pudo ser y al final no llegó a ser.
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