EDITORIAL
Junto con el renovado Sol del equinoccio, regresa ÚLTIMO REDUCTO al ejercicio de la denuncia, la proclamación de las ideas y la manifestación de su solidaridad con todos los camaradas que en sus respectivas trincheras mantienen la lucha Nacionalsocialista.
La resistencia palestina contra el invasor sionista merece nuestra más alta consideración y todo nuestro respeto. Ninguno de ellos nació terrorista, sino que unos cuantos fueron orillados a ello por la opresión, la humillación, el despojo y el asesinato de sus seres queridos. Luego del nuevo Pearl Harbour en Nueva York, uno de estos días nos van a decir que Osama Bin Laden se encuentra en algún campamento palestino, con lo cual van a querer justificar el exterminio de inocentes ("daños colaterales"), como ha ocurrido en Afganistán y como puede ocurrir en cualquier otro lugar del mundo donde convenga a sus intereses.
Presentamos a ustedes el trágico panorama de México bajo la directriz sionista en su política exterior. La comunidad judía en este país afirma que es de 45 mil, y exige, en voz del presidente de Israel, mayores privilegios; mientras el pueblo mexicano, lejos de privilegios, sufre cada día más el proceso de empobrecimiento sistemático y descomposición social.
Al mismo tiempo y por si fuera poco, las izquierdas tercermundistas y enanas en México, dan muestra de sus traumas históricos, sus delirios de grandeza ideológicos y sus miserias intelectuales. Ya no vemos a estos comunistas como una amenaza. Siguen siendo repugnantes, pero sólo son ahora motivo de burla.
Agradecemos al camarada Juan Guerrero, a quien dedicamos este número, sus colaboraciones exclusivas para ÚLTIMO REDUCTO, hecho que nos llena de orgullo porque se trata, sin duda, de uno de los máximos valores literarios de inspiración y militancia Nacionalsocialista. Esto contribuye al optimismo con el que izamos nuestras banderas.