HOLOCAUSTITO PARA LOS ENANOS

 

¡Faltaba más! La izquierda en México también quiere su propio Holocausto. Un montón de vejetes comunistas que en su juventud fueron revoltosos, se autoproclaman ahora como sobrevivientes de un plan de exterminio. Dicen que en octubre de 1968 el gobierno planeó y ordenó el "genocidio" (es la palabra que dicen) en el que murieron cientos, miles o quien sabe cuantos estudiantes. Están muy felices porque el nuevo gobierno foxista (supuestamente democrático) ha entregado "a la sociedad" —personificada en ellos mismos y en intelectualetes consternados— los archivos en los que está documentado el "genocidio", aseguran.

Todos estos sobrevivientes dicen que fueron secuestrados, interrogados o torturados sólo por los más importantes jefes de los servicios de inteligencia del Estado. Ante esta competencia por parecer heroicos ante la opinión pública, los relatos de algunos se vuelven cada vez más exagerados e inverosímiles. Cuentan conversaciones que oían mientras tenían los ojos vendados o en separos contiguos; lugares a donde los llevaron o los iban a llevar, como cráteres de volcanes nevados; o amenazas que recibieron, todas ellas dignas de películas de Spielberg. Uno de ellos dice que todo fue provocado por una conspiración de la CIA. Ninguno de ellos dice que lo apresaron segundones o agentes desconocidos, ni que delató a sus compañeros sin ser torturado. ¿Muy valientes e importantes todos los sobrevivientes?

Aunque afirman haber atestiguado el episodio sangriento al cual sobrevivieron, ninguno de ellos da cifras del número de muertos. Uno de sus líderes, Heberto Castillo, quien luego se integró muy exitosamente al sistema que decía repudiar, reconoció que el número de muertos fue de 27; de ellos, 25 civiles y 2 militares. Pero este es un dato que los sobrevivientes no conocen o fingen no conocer. Pero eso no importa, quieren su propio Holocausto y el reconocimiento público que merecen como sobrevivientes.

Hace poco, uno de estos héroes, director de una institución de educación pública de nivel bachillerato, murió en una de sus aventuras arrabaleras a causa de su estado de ebriedad al lado de una suripanta de ínfima categoría; pero no descartamos que una investigación futura concluya que su muerte se debió a consecuencias de golpes que recibió de parte de sus captores genocidas en 1968.

Varios de estos sobrevivientes y otros tantos rufianes rojotes conformaron bandas que se dedicaron al asesinato, el secuestro y el robo. Hacían llamar a sus organizaciones criminales con nombres de inspiración marxista y cometían delitos bajo consignas de la misma calaña, gracias a lo cual permanecerán impunes sus crímenes, por la amnistía que el gobierno decretó para ellos, no obstante que la constitución mexicana establece la pena de muerte para salteadores de caminos y traidores a la patria. Ahora, estos tipos se presentan públicamente como víctimas de una "guerra sucia", a la cual también sobrevivieron. Ya se encargarán de "calcular" el número de las víctimas de sus "compañeros" (cómplices, en realidad) muertos y desaparecidos. Uno de ellos ha reconocido que parte de los muertos y desaparecidos de la "guerra sucia" se debe a las purgas intercomunistas frecuentes en las guerrillas.

Después de que establezcan una cifra dogmática de "muertos" y "desaparecidos", deberá realizarse un juicio por crímenes de lesa humanidad contra uno o varios chivos expiatorios. Desde luego que el gobierno foxista, democrático y obsesionado por demostrar que no es de derecha, irá cediendo en todo lo que demanden los sobrevivientes del holocaustito a la mexicana. Lo que todavía no calculan es que llegará un momento en el que pedirán indemnización por los muertos, por los desaparecidos, por el daño psicológico, por el daño físico, etcétera. Pero, para llegar a ello, faltan muchas horas de radio y televisión; miles de páginas de prensa y decenas de libros con relatos de los sobrevivientes. ¡Allá los empresarios (varios de ellos familiares de personas asesinadas por estos tipos) que con su dinero patrocinen los espacios televisivos y en prensa para difundir este falaz espectáculo!

Para quien quiera ver una pequeña muestra de las declaraciones de varios de estos sobrevivientes, puede ver las siguientes notas periodísticas, en las cuales subrayamos algunos párrafos interesantes:

Exigen declarar genocidio caso del 68

"Tras la masacre de 68, el Estado impuso el terror"

Hallan muerto a uno de los líderes del 68

"¿Más pruebas del genocidio?" La guerra sucia empezó en el 68

Las ejecuciones internas de la guerrilla