SOBRE EL COMUNISMO

Después de una década en que el comunismo fue borrado del mapa político occidental, bien vale hacernos la pregunta: ¿para qué sirvió nuestro anticomunismo? Desde los 15 años hasta los 23 o 24 formamos grupos antisistema; pero que en un gran porcentaje de tiempo y recursos eran para la lucha anticomunista. Largas discusiones en el salón de clases, cientos de consultas para desbaratar el materialismo histórico, pintas nocturnas, enfrentamientos cara a cara con los rojos. Nuestro fanatismo llegaba a absorber nuestras fuerzas. No era un experimento vivencial, el ser anticomunista, era una forma de ser.

Y he aquí una acusación manifiesta: el comunismo nos robo una sana educación… y no hablo de un poco, sino de todo… Clases amañadas con citas de la peor calaña marxista, falseamiento en forma y fondo de la historia, pésimos ejemplos, adulteración de la literatura y el arte (lo que no era propaganda, no servia, decía Lenin). Nos robaron una buena educación, ¿quién pagará por esto? No he visto en esa caterva de falsarios que durante años engañaron al alumnado la menor muestra de arrepentimiento, ni siquiera una disculpa por enseñar algo de lo cual ni siquiera ellos estaban convencidos, porque ellos decían lo que el partido ordenara.

Cayó el Muro, pero no he visto en los diarios un acto de contrición de todos aquellos que con sus falacias se mentían a sí mismos. Sí he visto que ahora reconocen las "fallas de la izquierda", pero no una rectificación. No ofrecen un curso de "reeducación" y esto es porque no hay una condena pública.

Sé que para muchos la batalla fue extenuante y que incluso su preocupación por combatir a esa alimaña, los llevo hasta el grado vivencial. Para todos ellos y para mí también quisiera decirles no a manera de consuelo, sino de explicación de combate; no fue el mercado libre el que tiro a la tiranía, tampoco fue el programa de Reagan Guerra de las Galaxias, vaya ni siquiera las contradicciones del propio sistema rojo, las CAUSAS más reales vienen de otro signo, en primer lugar los fascismos históricos se plantearon como uno de sus objetivos --NO EL UNICO PERO SI UNO MUY IMPORTANTE--, la destrucción de la peste marxista. Uno a uno dio su cuota de sangre. La gran batalla de la Segunda Guerra Mundial da un fruto cinco décadas después.

Así como en el cristianismo medieval existía la creencia de que las oraciones de los santos del desierto y los encierros de las ordenes monásticas, unidas por un lazo invisible hacia los caballeros templarios, lograrían el triunfo sobre los enemigos de aquel entonces, así el combate silencioso dio su grato triunfo.

Ver la estatua Djerzinsky derribada es uno de los momentos estelares de la Humanidad, que debería pasar en todos los cines o estar en la cartelera de los amantes de la Humanidad. La forma en como fue saqueada Lubianka debe ser un monumento a todos los anticomunistas del mundo, así como durante años nos estamparon la foto de las tropas rusas amarrando el trapo de la internacional en la cancillería alemana, así debemos difundir las hermosas horas de la destrucción de las oficinas de la CHEKA.

 

EN TORNO AL LIBRO NEGRO DEL COMUNISMO

Sin lugar a dudas su difusión es del más alto interés. A México no ha llegado gracias a que los santones de la industria editorial mexicana, tan buenos para atacar al fascismo y a las dictaduras militares de Sudamérica, se hacen los tontos cuando se habla de denunciar al comunismo. Es algo que les corroe el alma, pero, a la usanza de las viejas prostitutas, prefieren convertir en "museos" sus antiguos lupanares. Y que lejos están los periodistas de preguntar a los hoy "intelectuales" sobre si pedirán perdón por haber ofendido a la dignidad humana al difundir las aberraciones marxistas.

 

YA LO SABÍAMOS

Nunca necesitamos de versión oficial. Siempre lo dijimos: el comunismo es genocida. Ahora hay libros palomeados como políticamente correctos, en los que se informa del exterminio planeado y masivo de millones de seres humanos por la demencia marxista y la crueldad de sus procedimientos prácticos. Lo dijimos una y otra vez, citando a fuentes marginales a los textos validados convencionalmente como científicos por el establishment académico y la intelectualidad rosa y de aparador. Lo dijimos, y no hasta el cansancio, porque fue un deber para nosotros el decir la verdad... y para ello nunca hay cansancio. Nuestros libros les parecieron carentes de validez científica y académica. Y ahora la historia nos da la razón. La verdad estaba y está en nuestros "panfletos" --como se referían soberbiamente, con aires de sobrada sapiencia, a nuestros libros y las publicaciones que nosotros mismos hacíamos para difundir nuestras ideas--, y no en los textos propagandísticos de la Editorial Progreso y tantas otras.

Ahora hay ya un "libro negro", intrascendente en tanto que no hará justicia a una sola de las vícitmas, que no servirá para perseguir y encarcelar a los criminales ni para indemnizar a las víctiamas o sus descendientes. Tampoco se eregirán monumentos que recurden a las víctimas ni museos en los que se presenten las truculencias de los comunistas. Ni siquiera habrá un Spielberg que haga películas melodramáticas de estos genocidios. Sin embargo, acaso este libro pueda contribuir a despejar más el nubarrón del opio marxista y su novedosa ostentación como utopía. En algo contribuirá también a difundir la verdad histórica a un mayor número de personas.

¿Cuántas verdades más seguiremos diciendo que hasta ahora son censuradas y hasta perseguidas policiacamente? ¿Cuántos libros negros, blancos y de cualquier otros color siguen pendientes para que ratifiquen lo que seguimos y seguiremos diciendo?

 

LA FALSA IDEA DE FASCISMOS DE IZQUIERDA

A la pura luz del sentido común resulta que no puede existir tal corriente, una cosa es que exista cierto sentimiento de admiración por los activistas comunistas, PERO por los que actuaban en occidente, no por los criminales lideres marxistas, ni siquiera por el tal Ché Guevara, aunque a muchos europeos les agrade. El malogrado guerrillero no sólo es chocante por su aspecto mugroso que mucho daño hizo en América, con eso de que el desodorante era capitalismo. El ejemplo del dizque revolucionario no vale la pena. Por culpa de Guevara cientos de campesinos fueron asesinados en Cuba. Condenó a ESA isla a depender de la URSS… Lo que poca gente sabe es que una de las vías por las que llegó el SIDA a Cuba fue por medio de las expediciones a Angola organizadas por Guevara... Si su idea hubiera funcionado, miles de negros hubieran invadido AMERICA… Jamás entró en combate, siempre era presa de sus ataques de asma, y murió víctima de sus propias teorías. Su desaparición fue una bendición para Fidel Castro, quien aprovechó esto para lanzarlo como héroe imaginario. Si los militares bolivianos que lo capturaron lo hubieran encerrado como a Abimael Guzmán, poco podrían hacer hoy sus enaltecedores. A esto hay que agregar que Guevara se ha convertido en un producto del mercado progre, niños bien y señoras cursis lucen los sábados camisetas con su retrato. Por lo tanto, considerarlo como un mito que podemos compartir es algo falso y de traición. Aquí cabe decirles a los europeos que no se pasen de listos, es como si nosotros consideráramos a los etarras como combatientes nacionalistas al grado de la Legión o la Falange y que el símbolo de Euzkadi lo tomáramos como nuestro. Qué quede bien claro: USAR al Ché Guevara es una ingenuidad propia de cerebros trastornados por el uso de cocaina chafa.

 

¿FUIMOS IDEOLOGIA PUENTE?

Sé que este subtítulo dolerá a muchos de nuestro correligionarios --y a nosotros también--, mas esta es la realidad. Durante un tiempo los industriales, asustados por el avance de los rojos, soltaron algún dinero a líderes de movimientos cercanos a los fascismos, o mejor dicho, con más claras tendencias de extrema derecha, algo de lo que era muy difícil sacudirse. En la idea de estos hombres era preferible que los jóvenes sirvieran ilusionados por ser cripto fascistas a ser comunistas; además, por las cosas propias de la edad tenderían al enfrentamiento directo físico.

Pondré el caso mexicano, El MURO fue organizado y financiado por gente de la CIA y de los industriales. Su bandera era el anticomunismo declarado, salpicado de religión. Cuando se volvió incontrolable, los mismos industriales decidieron liquidarlo. Sus exdirigentes son ahora prohombres de negocios. Sólo los elementos fascistas fueron condenados a la miseria y al ostracismo.

Pasar de ser un extrema derechista, a ser un capitalista, era cosa sólo de conciliar a Santo Tomas con Von Mises. Cosa relativamente fácil.

Y sin embargo, aún quedan reductos del pensamiento que aguardaremos sigilosos el momento… por ahora lo real es la DIFUSION de nuestras ideas.