AMERICAN PSYCHO: EL ABSURDO COMO NORMALIDAD

¿Inexplicable? ¿Unos locos suicidas? Puede ser. De hecho, sí. Podríamos convenir en que los autores materiales de los atentados contra los torres babélicas de Nueva York y el edificio de las fuerzas armadas norteamericanas al servicio de Israel actuaron como unos locos, motivados por un fanatismo que desde una fría racionalidad nos puede parecer inexplicable e inaceptable. Sí, pero que estúpido e hipócrita suena la consternación chillona de muchos de quienes afirman que desde la mentalidad occidental no podemos explicarnos (hablan en plural estos fulanos) qué lleva a un grupo de fanáticos religiosos a autoinmolarse, a suicidarse, con tal de causar daño a quienes consideran sus enemigos.

Lo que resulta ridículo es la escandalización por las formas culturales de los afganos --de los talibanes, si se quiere ser más específico--, cuando esos juicios se emiten desde espacios donde se convive con lo más absurdo de las formas de convivencia y de recreación de los imaginarios colectivos. El hecho es que los noticieros repiten una y otra vez los horrores cometidos por los talibanes afganos, como si estuvieran queriendo justificar cualquier ataque militar contra ellos, de modo que para el auditorio sea reconocible como un acto de liberación: la propaganda de guerra, como es sabido, en su forma más pura y elemental es absoluta y simplemente maniquea.

La paradoja sería evidente, si no fuera por la repetición continua de los mensajes propagandísticos. Por ejemplo, se insiste mucho en las condiciones de maltrato y discriminación de los talibanes contra las mujeres. Hecho indudable y condenable; pero, ¿qué tal está la violación de derechos humanos de las mujeres que viven en los países desarrollados de occidente, como en Estados Unidos? Aunque las mujeres tienen muchas mayores oportunidades y derechos --hecho que hay que celebrar--, para ser independientes y elegir la forma de vida que quieren, también hay violencia intrafamiliar, maridos golpeadores, padres maltratadores; hay violaciones, acoso sexual y discriminación. Si queremos encontrar un ejemplo de un país en el que haya violaciones a los derechos humanos particularmente graves contra las mujeres, deberíamos pensar en China; pero se trata de una potencia contra la cual, ni siquiera Estados Unidos, está con ánimos de retar.

¿Cómo explicarle racionalmente a los musulmanes que viven en medio y lejano oriente, que en la normalidad de la sociedad norteamericana caben todos los excesos. Que los extremos de la aberración se registran como guiness records, para que otro freak más desquiciado lo "superere"? ¿Cómo explicar racionalmente a pueblos que sufren hambre, que en las sociedades occidentales hay enfermedades psiquiátricas como la anorexia y la bulimia, y que hay gente que casi no puede caminar por su obesidad? ¿Cómo explicar racionalmente a sociedades en las que no hay la menor duda entre lo masculino y lo femenino, que en varios países occidentales la operación de "cambio de sexo" es cada vez más frecuente y, en algunos casos, realizada en hospitales del Estado y pagadas del erario público? ¿Cómo explicar racionalmente a sociedades en las que se asocia lo artístico con lo estético y lo sublime, que muchos museos de las sociedades occidentales exhiben objetos propios de basureros, retretes, que lo más patético, grotesco o absurdo del género humano recibe nombres rimbombantes como performance o expresiones de vanguardia, y a sus autores o ejecutantes se les considera como intelectuales? ¿Cómo explicar a pueblos que tienen muy clara la idea de Dios y su relación con él, que en las avanzadas sociedades occidentales hay sectas ovniólatras como las de los raelianos o los de la puerta del cielo, o tantas otras con fanáticos suicidas, líderes pseudomesiánicos agresivos o pitonisos manipuladores?

¿Dónde impera más la irracionalidad? ¿En dónde el absurdo se ha convertido en un estilo de vida, en un ideal, en una directriz para regir las normas se socialización y convivencia? ¿Desde dónde se condena, en calidad de qué y con qué autoridad moral?