Revelan Pasado Nazi de las Tiendas de Hugo Boss
VIENA, (EFE).- La lista de cuentas bancarias suizas no reclamadas de la época del Tercer Reich, recientemente publicada, ha revelado el pasado nacionalsocialista de una de las mayores compañías que fabrican ropa masculina en la actualidad, la Hugo Boss S.A. Si no hubiese sido por esa lista, nadie se habría acordado que el fundador de la compañía, Hugo Boss, sacó a flote su empresa, al borde de la ruina, haciendo uniformes para las unidades de las SS y las SA hitlerianas, así como para las Juventudes Nacionalsocialistas HJ, reveló el semanario Profil de Viena.
Boss, dueño de una pequeña sastrería de Metzingen (Alemania) con una veintena de empleados que cosían monos para obreros e impermeables, estuvo a punto de quebrar cuando le salvaron, a principios de la década de los años 30, sus buenas relaciones con los nacionalsocialistas, en cuyo partido había ingresado el 1 de abril de 1931.
Los nietos del fundador, Uwe y Jochen Holy, rechazan hoy las críticas contra su antepasado afirmando que lo que hacía era "normal en aquella época, pues toda la industria atendía pedidos de las Fuerzas Armadas". Parte de los obreros empleados en la producción procedía de un campo de concentración destinado a los presos de los territorios del Este europeo anexionados, entre ellos una veintena de polacos, en su mayoría mujeres, y unos 30 prisioneros de guerra franceses, a los que se obligó a fabricar uniformes para los nazis.
La documentación de la que dispone la revista austríaca indica que Hugo Boss, padre de cuatro hijos, procuraba ofrecer condiciones de vida y trabajo humanas a las polacas que tenía empleadas, ya que hay una carta en la que pidió, sin conseguirlo, que las mujeres fueran alojadas fuera del campamento, y también les permitió comer en la cantina de la empresa.
Hugo Boss, que murió en 1948 después de la guerra, perdió el derecho de voto en Alemania por haber sido "beneficiario del Tercer Reich" y fue condenado a una multa que, según se afirma, pagó con el dinero obtenido por grandes cantidades de seda de paracaídas compradas en el mercado negro.
Su hijo Siegfried y su yerno Eugen Holy (hijo de una familia de sastres checos) se hicieron cargo del negocio y desde mediados de la década de los años 50 se dedicaron a fabricar trajes civiles para caballeros.