El Rey David: Genocida y Maricón
Juan Guerrero
Si vemos el libro de Samuel II, Capítulo 12, versículos 29 a 31, en una Biblia publicada antes de 1950, dice lo siguiente:
"(29) David tomó a todo su pueblo y asedió y conquistó la ciudad de Rabba. (30) Quitó la corona del rey que pesaba 50 kilos de oro y piedras preciosas y se la colocó en su propia cabeza; luego hizo saquear la ciudad.(31) A los habitantes los colocó en sierras de hierro y cuñas de hierro y los redujo a cenizas en hornos de ladrillo. Hizo lo mismo en todas las ciudades de los hijos de Ammón. Después volvió con todo su pueblo a Jerusalén". (Züricher Bible de 1914)
La Sagrada Biblia, traducción de la vulgata latina al español, edición publicada con autorización de su señoría Ilustrísima, Monseñor Luis M. Martínez, Arzobispo de México, publicada por UTEHA (Unión Tipográfica Editorial Hispano Americana), en 1951, explica mejor el versículo 31 y además añade comentarios, como era común en las Biblias católicas, dice:
"(31) A los habitantes los sacó fuera, y (1) mandó a unos fuesen aserrados, haciendo pasar sobre otros nárrias (2) o carros con ruedas de hierro, y despedazados con cuchillos, y arrojados a los hornos de ladrillos. Así trató a todas las ciudades de los Ammonitas. (3) En seguida volvióse David con su ejército a Jerusalén".
(1) En castigo por sus grandes pecados.
(2) O trillos forrados con puntas de hierro.
(3) Véase Justicia. Algunos Expositores no hallan como excusar de pecado esta acción de David.
Las biblias fueron cambiando después de la Segunda Guerra Mundial. Vemos en la Nacar Colunga, editada por BAC (Biblioteca de Autores Cristianos) 1965, dice el versículo 31:
"A los habitantes los sacó de la ciudad, y los puso a las sierras, a los trillos herrados, a las hachas, a los molinos y a los hornos de ladrillo. Eso mismo hizo con todas las ciudades de los hijos de Ammón. Después se tornó David a Jerusalén con todo el pueblo".
La Biblia de Jerusalén, editada en España, en 1984, con imprimátur de 1975, dice en el mencionado Samuel II capítulo 12, versículo 31 lo siguiente:
"A la gente que había en ella la hizo salir y la puso a trabajar en las sierras, en los trillos de dientes de hierro, en las hachas de hierro y los empleó en los hornos de ladrillo. Lo mismo hizo con todas las ciudades de los ammonitas. Luego David regresó con todo el ejército a Jerusalén.
En la Biblia Latinoamericana, edición revisada en 1995, en el versículo 31 dice:
"En cuanto a los habitantes, los hizo salir de la ciudad, los puso a manejar la sierra, las rastras y las hachas de hierro y los hizo trabajar en la fabricación de ladrillos; lo mismo hizo en todas las ciudades de los ammonitas. Y Luego David y todo su ejército volvieron a Jerusalén"
Un texto contradice al otro sobre el destino de los prisioneros. En uno, los destazan y los hacen cenizas en hornos de ladrillos; en otro, los hacen trabajadores. En la versión original el Rey David es un vil genocida, de tal forma que el tercer comentario (Biblia editada por UTEHA 1951), dice: "pecado la acción de David". En la otras un "benefactor", creador de fuentes de trabajo (maquiladoras, diremos ahora).
Claro, la pregunta a seguir es: ¿Pero en todas las Biblias, se hizo este cambio? La respuesta es, sí; gradualmente, en todas. No se piense que nada más las pertenecientes a alguna secta judaizante. Las traducciones protestantes, y las católicas, como la de Jerusalén, la Guadalupana, Nacar Colunga y demás, se efectuó ese cambio. El Rey David y su pueblo, quedan libres de hacer hornos crematorios y de genocidio, y así poder echar la culpa de eso a otra persona y pueblo.
Lo penoso de este caso, es que teólogos y exégetas se hayan prestado a este juego indigno. La pregunta a seguir, es: ¿Quién es el dueño de la Biblia? Ignoro la respuesta exacta, pero de una cosa estoy seguro, si los marranos no son los dueños, tienen parte de las acciones. (Recordándo, marrano = judío falso converso).
Puede usted dudar de la manipulación de los textos "sagrados"; pero es fácil comprobarlo, comparando una Biblia actual con otra de una edad respetable. Nota: Si desea verificar, tenga en cuenta, que hay biblias, como la Guadalupana, o la editada por UTEHA en 1951, donde Samuel II, capítulo 12, versículos del 29 a 31, vienen incluidos en El libro de los Reyes, capítulo 12 y mismos versículos.
Hay otro caso penoso sobre ese Rey David, por ahora, aún no se manipula totalmente esa historia de la Biblia y en muchas lo puede usted comprobar (pero en otras como la Latinoamericana, Biblia poco seria, de reventón y vacilón, ya se cambiaron algunas cosas, como veremos más adelante). Un tema del que me da repugnancia escribir, es para que lo expusiera un psicólogo freudiano, pero aún así lo trataré, para ver la clase de calaña de David. Nota: Tomada de la Biblia edición Guadalupana 1971, motivo: letra grande, buen formato y respeta el texto original.
El capítulo 17 de El libro I de los Reyes (en otras Biblias es Samuel I), cuenta el combate de David contra Goliat. Por esto tomó gran popularidad. Y lo llevaron a ver a Saúl, el rey de Israel, se presentó David con la cabeza del filisteo Goliat en la mano. Allí conoció al hijo del Rey, Jonatán. Leemos en el capítulo 18, libro de Reyes, versículos 1 a 4:
"Cuando David acabó de hablar con Saúl, el alma de Jonatán quedó unida con el alma de David; y le amó Jonatán como a su propia alma. (2) Tomó Saúl a David aquel día consigo, y no le permitió volviese a casa de su padre. (4) E hizo Jonatán pacto con David, porque le amaba como a su propia alma. (4) Quitóse Jonatán el manto que vestía y dióselo a David, así como su armadura, su espada, su arco y aun su cinturón".
Está muy ¿raro? todo esto. Pero una alma piadosa, dirá: bueno, eran otras costumbres. Pero si seguimos leyendo la Biblia, no queda duda. En el mismo capítulo narra que David se quiere casar con una hija del rey Saúl, pero éste ya le tenia celos y deseaba que se muriera, y le hace un encargo "muy feo", el depravado Saúl. Veamos los versículos 25 al 27.
"(25) Entonces dijo Saúl: "Así diréis a David: El rey no desea dote alguna: sólo (exige) cien prepucios de filisteos, para vengarse de los enemigos del rey". Mas Saúl pensaba hacer caer a David en manos de los filisteos. (26) Sus servidores dijeron estas palabras a David, al cual le pareció bien esta condición para ser yerno del rey. Antes de haber vencido el plazo, (27) se levantó David y marchó, él con sus hombres, y mató a doscientos filisteos, trayendo los prepucios los entregó en número completo al rey, para ser yerno del mismo".
Vemos que ante el encargo indigno, David le trae el doble, para agradar al pervertido rey. En el capítulo 19 narra un ataque de odio de Saúl contra David, y éste desea matarlo. Lo convence Jonatán de perdonarle la vida y vuelve la paz. En los versículos 8 al 10 del capítulo 19, cuenta de otro "ataque" de celos, de Saúl y trata de matarlo, arrojándole una lanza mientras David tañía la cítara. Éste huye.
Luego de varias historias "para dormirse de pie", como comenta Celso, aquel filósofo griego del Discurso Veraz, al referirse a la Biblia, Jonatán busca a David, lo consuela y hace un pacto (otra vez) para tomar venganza de los enemigos de David. Leemos el Capítulo 20 Libro I de los Reyes: "(17) Jonatán juró una vez más a David por lo mucho que lo quería; pues lo amaba como a su misma alma". Siguen varias páginas para dormirse de pie, zzzzz..., en las que por sucesivos ataques de ira y celos Saúl trata de matar a David. Y otra vez "Jototán" encuentra a David y renuevan la alianza, ahora frente a Dios. Capítulo 23 de I Reyes:
"(17) y le dijo: "No temas, porque la mano de Saúl, mi padre, no te hallará. Tú reinarás sobre Israel, y yo seré el segundo, después de ti; también mi padre Saúl sabe esto". (18) E hicieron los dos un pacto delante de Yhavé; y se quedó David en Horesa, más Jonatán se volvió a su casa". (No me explico cómo no se apareció Diosito y los pateó).
Siguen varios capítulos, donde el bisexual de David se casa varias veces, hasta que Saúl y su familia son derrotados por los filisteos y muere también Jonatán. Saúl, ante el terror de los filisteos, se suicida, ayudado por un amalecita. Este hombre le avisó a David, de buena fe, que había muerto Saúl, y David lo mató. Para mayor información sobre esta otra acción ruin, leer el Libro II Reyes, Capítulo 1, versículo 16.
Pero lo que no deja dudas en la "rara" relación entre David y el hijo de Saúl, se lee claramente en el versículo 26 de la Elegía sobre Saúl y "Jototán" que les compuso David:
"(26) ¡La angustia me oprime
por ti, oh hermano mío, Jonatán!
Tú eras toda mi delicia,
tú amor era para mí más precioso
qué el amor de las mujeres".
Con asco y repugnancia transcribí esto, de ese judío genocida, corrupto y degenerado.
Para tener una idea de como se cambian paulatinamente los textos, daré dos ejemplos tomados de la Biblia Latinoamericana, impresa en España en 1972, con la leyenda: Ediciones Paulinas Verbo Divino.
En la Biblia Guadalupana, el libro de los Reyes, Capítulo 20, versículo 41, dice: "Cuando se hubo ido el muchacho, levantóse David de la parte meridional, cayó sobre su rostro a tierra y se postró tres veces. Se besaron el uno a otro, y lloraron juntamente". En la Latinoamericana, en ese versículo le quitaron "Se besaron el uno a otro". Es un cambio menor, pero en el Libro de Samuel II, Capítulo 1, versículo 26, (en la Elegía que le compuso) el cambio es notable, dice:
"Por ti estoy apenado, Jonatán, hermano mío,
por ti, a quien tanto yo quería.
Tu amistad era para mí mas maravillosa que el amor de las mujeres".
Como se aprecia, ya los marranos (y con triquina, no respetan nada) empiezan a cambiar el sentido, para ponerlos como amigos y hacerlos pasar como hombrecitos. Es preocupante, estos cambios; si eso hacen con la Biblia, ¡qué no se hará con la historia moderna!
