JUDÍAS POR EL DERECHO A DECIDIR
MANIFIESTO
Concientes de que la dignidad de la mujer es un valor universal idéntico al del hombre y de que ningún credo político, religioso ni de cualquiera otra índole debe estar por encima, proclamamos nuestro derecho a vivir una feminidad judía libre de las imposiciones del esquema patriarcal dominante desde hace miles de años y que prevalece a pesar de los cambios democráticos que han venido alcanzándose.
Judías por el Derecho a Decidir (Judede) surge como un movimiento reivindicador del valor de la mujer judía y promotor de sus derechos. Trabajamos para construir una cultura judía con enfoque y equidad de género.
Nos oponemos a la narración tradicional de nuestro origen histórico, según la cual la madre de Israel —nuestra madre— es prostituta y nuestro padre un lenón. A partir de entonces, cae sobre nosotras una especie de maldición que los hombres de nuestro propio pueblo cumplen en nuestra contra. El hecho histórico de que Sara fuera una prostituta marca hasta la fecha la valoración que predomina en nuestro pueblo sobre la mujer hasta el día de hoy. Seguimos siendo consideradas y tratadas como prostitutas por nuestros padres, hermanos, esposos e hijos. La prostitución o, mejor dicho, el sexoservicio es una profesión que respetamos y consideramos tan digna como cualquiera otra, pero de ello a que se nos imponga como una obligación hay un abismo, y hoy repudiamos queremos que llegue a su fin.
Por lo tanto, considerando que
Nuestros padres y rabinos arreglan los matrimonios de acuerdo con sus intereses económicos, para multiplicar sus fortunas sin que les importe lo que realmente deseamos para nosotras.
Nos consideran indignas del ministerio religioso, no obstante que muchas de nosotras podríamos ser mejores rabinas que la mayoría de esos fanáticos y ridículos machistas que tenemos que soportar.
Nos consideran indignas de heredar fortuna Para nosotras no vale la primogenitura.
Nos obligan a educar a nuestros hijos en el odio a los gentiles y la mentira para someterlos.
Nos han usado a lo largo de la historia para seducir gobernantes, militares y demás líderes de los gentiles para causarles la muerte o la ruina.
Reclamamos el respeto a nuestros derechos a:
Repudiar la historia que nos muestra como prostitutas, y escribir una nueva historia que se refiera a Sara como una mujer liberada de los roles tradicionales domésticos del matrimonio, la cual se desarrollo profesionalmente en las esferas más altas de la política, como ejemplo del éxito y la responsabilidad social con su pueblo.
Educar a nuestros hijos en la fraternidad y la tolerancia a los gentiles.
Elegir pareja, contraer matrimonio y formar familias.
Heredar fortuna.
Interrumpir el embarazo en cualquier caso y no sólo cuando el padre sea gentil.
Dudar públicamente de la veracidad del "holocausto".
Shalom!